El hombre que vive en el mar

M. Cheda FERROL

GALICIA

CÉSAR TOIMIL

Simone Bianchetti zarpó de Newport (Estados Unidos) hace casi dos meses para dar la vuelta al mundo en solitario. Tras veinte días de paro obligado por avería, hoy continuará el periplo.

08 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Un hombre, un bote y el mar siempre a proa, por delante, nada más. Así es Around Alone, una regata que comenzó el 13 de septiembre en Newport (EE.?UU.) y que concluirá allí mismo a mediados de abril. Trece hombres compiten por completar antes un recorrido que supera los 56.600 kilómetros. No pueden encender los motores de sus barcos ni viajar con tripulación. Si llueve, navegan; si arrecia el viento, navegan; si el termómetro cae bajo cero, navegan. Participa en ella Simone Bianchetti, un tipo hecho a sí mismo nacido en Cervia (centro de Italia) hace 34 años, de estatura media, cuerpo musculoso y mirada latina, tan reflexivo como parco en palabras, aunque de trato correcto, por tiempos afable. Ha surcado el Atlántico hasta doce veces, bordeado la Antártida y dado tres vueltas al mundo, siempre solo, sin más compañía que las olas, sus olas. «Yo no tengo casa», bromea. Vive en el mar. Hace veinte días, cubriendo la etapa entre la bahía inglesa de Torbay y Ciudad del Cabo (Sudáfrica), de repente se topó en Fisterra con un temporal que le venció. Su moderna nave, Tiscali -el nombre alude a la segunda proveedora de servicios de Internet en Europa-, perdió un mástil de carbono valorado en 250.000 euros. Bianchetti intentó atracar en Cariño, pero necesitaba un calado de seis metros y no pudo hacerlo. Entonces la Armada le cedió un amarre en la base de A Graña (Ferrol). Hoy, una vez repuesto el palo, volverá a su lucha, ganar la Around Alone. Mientras navega, duerme a ratos, tres de cada veinticuatro horas, escribe poemas para matar la soledad, sueña despierto con su mujer, Inbar Meysar, y cavila: le da vueltas y vueltas a todo. A veces pasa más de un mes sin ver a otro humano. «Es difícil -suspira-, esta vida es difícil».