La familia de la víctima del crimen del paraguas apoya al joven acusado

Alberto Mahía A CORUÑA

GALICIA

CÉSAR QUIAN

El procesado hundió la punta del bastón en la nariz de un vecino, alcanzándole el cerebro El fiscal, que solicita 15 años de cárcel, cree que el agresor cometió el asesinato tras ser insultado

04 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Si el jurado entiende que Salvador López Timiraos hundió la punta de su paraguas en las fosas nasales de Enrique Dovale cuando éste ya estaba rendido y sin defensa en el suelo, este joven de Ortigueira será declarado culpable de asesinato y pasará en la cárcel los próximos quince años. En cambio, si los doce ciudadanos a los que les han encargado la suerte del acusado creen que el paraguazo fue en defensa propia, quedará libre de toda culpa. Salvador López acudió ayer a la Audiencia Provincial de A Coruña para explicar lo que pasó aquella noche del 22 de abril del 2001. El joven, de 24 años, recuerda a la víctima como el hombre «que me tenía atemorizado». Desde pequeño, tanto él como su familia pasaban el día esquivándolo con temor a ser agredidos por Enrique. ¿Por qué razón? «Nunca lo supe. Sólo que siempre estaba bebido y la tomó con nosotros», dijo Salvador. De vuelta a casa Aquella tarde, el acusado fue a pescar con un amigo. Ya en el río, Enrique Dovale los insultó. No le dieron importancia. «Era normal». A las nueve y media de la noche, Salvador puso rumbo a casa y se topó con Enrique. Así recordó lo sucedido el acusado: «Vino hacia mí, me asusté y lancé los brazos para proteger la bombona de morfina que llevo en el pecho debido al cáncer que padezco. No sé cómo, pero lo vi dar dos pasos atrás y caer en el suelo».