Serunión es una de las empresas de cátering que elaboran las dietas de los escolares gallegos. En este caso, además, la entidad gestiona este servicio complementario en noventa centros públicos y privados y prepara menús para más de 3.500 alumnos. Las directrices se elaboran en el departamento de calidad de la empresa, bajo la supervisión de un dietista. Roberto Casal, director regional en Galicia de Serunión, asegura que las pautas de alimentación que siguen son las que recoge la Organización Mundial de la Salud (OMS). Reconoce la dificultad de introducir en los platos el pescado y las verduras, «que debe hacerse de la forma más imaginativa; el pescado siempre rebozado y las verduras en caldos». Cada vez los padres demandan más información sobre el tipo de alimentación de los comedores, aunque Casal matiza que hay enormes diferencias entre unos centros y otros. Pese a oír las recomendaciones de familiares y de las APA, la empresa no modifica sus menús. «No podemos seguir las directrices de los padres, porque hay unas normas claras», dice. Tampoco hay homogeneidad en la vigilancia de los comedores, pues «unos se lo toman en serio, pero todos son muy diferentes».