Distintas fuentes relacionadas con la investigación señalaron ayer a este periódico que el patriarca del clan de los Viriatos había montado en los últimos años la mejor infraestructura de transporte de drogas detectada hasta la fecha en Galicia. Para ello había encargado en Inglaterra una lancha rápida semirrígida, tipo planeadora, con una autonomía de mil millas y capaz de alcanzar los 50 nudos por hora, frente a los 40 nudos de las tradicionales, por la que pagó más de 160 millones de pesetas. Si funcionaba, había otras dos más en proyecto. Con este material, Alonso dos Santos estaba abierto a ofertas. La de Culebras era una de ellas y había otras en lista de espera El modus operandi de la organización del Viriato descartaba la utilización del clásico pesquero. La planeadora cargaba en las costas de Marruecos y descargaba en el Guadalquivir. Allí, una ágil red de braceros, con una malla de vigilantes estratégicamente ubicados, se encargaba de ocultar el alijo en poco más de cinco minutos. «Era visto y no visto, frente a un despliegue de este tipo queda poco margen para la actuación policial», comentaron fuentes de la investigación.