Cuíña pacta con los sindicatos agrarios propuestas para suavizar la ley sobre urbanismo rural Cuíña rectifica. El descontento unánime con que los sindicatos agrarios recibieron el proyecto de ley de Ordenación Urbanística y Protección del Medio Rural ha llevado al conselleiro a rectificar y suavizar, entre otros aspectos, los criterios de edificabilidad en las explotaciones agropecuarias.
11 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El responsable de Política Territorial y los representantes de Unións Agrarias, Sindicato Labrego Galego y Xóvenes Agricultores mantuvieron ayer una primera reunión, que tendrá continuidad el lunes. El primer asalto se saldó con el compromiso verbal de Cuíña para rebajar las exigencias en cuanto a la superficie mínima para poder construir, uno de los puntos más criticados por las organizaciones agrarias. El compromiso se extiende a la regularización de las explotaciones, otro de los aspectos cruciales. Propuestas consensuadas Estas demandas y otras muchas que los tres sindicatos trasladaron ayer al conselleiro fueron consensuadas previamente por las organizaciones en un encuentro previo, celebrado el jueves. El hecho de que tres colectivos con afinidades políticas tan dispares se sienten para negociar propuestas comunes refleja la inquietud del sector agrario por una legislación que le afecta de forma directa. De esa reunión salió una lista de peticiones que, según los sindicatos, fue acotada por Cuíña, quien marcó de entrada en qué demandas puede haber marcha atrás y cuáles son innegociables. El de Lalín comunicó a los representantes sindicales que propondrá al Grupo Popular que incorpore en la fase de tramitación parlamentaria de la ley los reajustes pactados. Las organizaciones agrarias se mostraron prudentes al término de esa primera reunión. Manifestaron que esperan que los populares cumplan y que los compromisos de Cuíña no queden en papel mojado. El secretario xeral de Unións Agrarias, Roberto García, destacó que, pese que la reunión «chegou un pouco tarde», el conselleiro ha sido receptivo con las propuestas. «Somos prudentes a expensas de ver en que queda a tramitación e por que hai outros asuntos nos que persisten as discrepancias», advirtió García. El Sindicato Labrego Galego es más escéptico. Su secretaria xeral, Lidia Senra, matizó que el compromiso de Cuíña «non é firme». Con todo, señaló que las modificaciones aceptadas son importantes. «Estamos dacordo en que se acabe co feísmo, pero non en que os cartos teñan que saír dos petos dos labregos», manifestó. Xóvenes Agricultores, la organización próxima al PP que hace unos días achacó la ley a «urbanistas de cidade» que ven el campo desde la ventanilla del coche, expresó a la salida de la reunión una «satisfacción moderada». El sindicato confía en que en la reunión del lunes puedan cerrarse acuerdos en otros puntos trascendentes.