Un final ecológico para el purín

Pablo Viz Otero
Pablo Viz LALÍN

GALICIA

J. M. CASAL

La empresa gallega Idasa tiene en fase de pruebas una planta piloto que transforma los residuos ganaderos líquidos en agua de riego, y los sólidos, en abono orgánico agrícola

08 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Por mucho que se diga que Galicia no alcanza los umbrales críticos de contaminación con la incorporación de purines y residuos ganaderos a la tierra, la situación es grave. Municipios con una gran carga de ganado porcino se desesperan aguardando soluciones para la eliminación de estas deyecciones. Los ganaderos ven frenado el desarrollo de sus explotaciones por no tener alternativas reales para la eliminación de los purines. En el mercado hay más de una decena de empresas y sistemas que no acaban de cuajar por los altos costes. Ahora, una empresa gallega se incorpora a este mercado con una propuesta ecológica. La firma coruñesa Ingeniería del Atlántico, Idasa, dispone de una planta piloto en fase de pruebas que incorpora una depuradora que separa el purín en líquidos transformados en agua para riego y sólidos aptos como abono orgánico para los cultivos. La Consellería de Industria y la Secretaría Xeral de Investigación y Desarrollo apoyan el proyecto. El objetivo es reciclar la mayor cantidad de purín, convirtiéndolo en recursos aprovechables y reduciendo el potencial contaminante. El sistema aplicado por Idasa aprovecha el amoníaco aislado mediante sistemas de calor y lo convierte en sulfato amónico, sustancia aplicada industrialmente en productos de limpieza. El proyecto se diseña con elementos de bajos costes, poco mantenimiento y prescinde de la cogeneración, que encarece y dimensiona los procesos. Y de momento está siendo bien valorado por los ganaderos que lo van conociendo. Además, ofrece la ventaja de estar ideado para pequeños grupos de granjas, con producciones de purín de unos 250 metros cúbicos al día. Idasa considera viable que los ganaderos asuman la iniciativa en colaboración con sus concellos y los productores aguardan soluciones. Éste, como el resto de proyectos, deberá pasar el tamiz del plan de viabilidad y del coste de deshacerse de cada metro cúbico de purín. Porque muchas otras propuestas frenaron al llegar a este capítulo.