LÍNEAS SECUNDARIAS
03 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.LA XUNTA sogamizó Galicia imponiendo precios políticos para que a ningún alcalde se le pasara por la cabeza buscar dinero y establecer un sistema alternativo a la incineración en la eliminación de residuos. La estrategia funcionó con éxito hasta que hace un par de meses Sogama llegó a una situación económica límite. Solución: subida unilateral de un 60% la de tasa por tonelada a los doscientos municipios asociados. La rebelión no se hizo esperar, y ni siquiera los alcaldes del PP admitieron pasar por el aro. Solución: en una operación propia de una cuadrilla de bomberos aficionados, se paralizó la subida y se tocaron los timbales para que las diputaciones acudan a solventar el problema, en su papel de Séptimo de Caballería del PP. En medio de este jaleo, al alcalde que asoma la cabeza -Orozco en Lugo- le cae un coscorrón. Sogama arrancó con mal pie y la Xunta puede ahora parchear la crisis con presiones y con el Séptimo de Caballería o afrontar un debate que garantice la viabilidad económica y la paz política en algo tan trascendente como eliminar nuestra basura.