O Barco, capital del alterne

La Voz

GALICIA

JAVER BENITO

Empresarios de prostíbulos asociados a Anela entregaron los premios en favor de su legalización

29 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Sólo faltaron las chicas, pero no se fletó ningún autobús hacia Valdeorras. La Asociación Nacional de Locales de Alterne (Anela) organizó una fiesta por todo lo alto en O Barco para entregar sus premios a personas e instituciones que apoyan su campaña en pro de la regularización de la prostitución. Pero el hielo apenas llegó a romperse, a pesar de los esfuerzos de la corista, que no dudó en acercar sus encantos a más de un político valdeorrés. La asociación congregó a 150 personas en una cena que puso el broche a una intensa jornada de reuniones. Primero, viaje a Santiago para analizar proyectos de la junta directiva y entrevistas con representantes de la Xunta. El barquense Pablo Mayo y su equipo destacaron la buena receptividad de la directora xeral de Turismo en su cruzada por la piel de toro para legalizar los locales de alterne (por ahora con apoyos en Cataluña). Después, apresurado regreso a Valdeorras para celebrar la asamblea trimestral de Anela y cenar opíparamente. Entre los empresarios del alterne se mezclaron representantes de la vida social y política de la comarca. El alcalde socialista de O Barco, Alfredo García, ofició de anfitrión en tierras de su antagonista, el ausente regidor de Vilamartín. Más de un sonrojo se pudo apreciar en su cara cuando le tocó entregar uno de los doce premios de Anela y dirigir unas palabras al público. Pero estuvo arropado en la fiesta por otros alcaldes: los de A Rúa, Petín y O Bolo. Y de nuevo sonrisas y sonrojos de Manuel Corzo, a quien una rubia dispuesta le acercó parte de su anatomía. Todo bajo un guión roto por problemas de sonido y el retraso de un espectáculo que se prolongó más allá de las dos de la madrugada. Pocos estaban ya dispuestos a seguir el desnudo de una guapa brasileña que supuso el pistoletazo final. Fuera luces, incluso el farolillo rojo que Anela quiere desterrar de sus locales. Y para ello están dispuestos a seguir dando premios, como el obtenido por la UCO de la Guardia Civil. No lo recogieron.