La reunión del Patronato, sin conselleiros, pospone la reforma de los estatutos a fechas próximas La toma del control de la Fundación Semana Verde de Galicia fue ralentizada ayer, aunque a plazo corto. El patronato de la institución no debatió los puntos referidos a cambio estatutario, al nombramiento de gerente y al papel futuro de la asociación ferial que tiene ahora el mando. José Maril marca los tiempos a la intervención que decidió la Xunta ya hace casi dos años y que refrendó el jueves el presidente Manuel Fraga. La prórroga conquistada por Maril en los despachos se justifica en una transición pacífica.
28 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La Xunta, que quiere el control de la Fundación Semana Verde, y la Asociación Ferial, que lo tiene, apostaron ayer por quitar presión mediática a la reunión del Patronato y realizar una transición sin sobresaltos de modo que las partes encuentren salidas cómodas a la situación creada de enfrentamiento desde hace más de año y medio. El escueto comunicado oficial de la reunión apunta el acuerdo de convocar «unha próxima reunión do Padroado para tratar e decidir sobre a modificación dos estatutos da Fundación e o nomeamento de xerente». De los miembros del Ejecutivo en el Patronato, no concurrieron a la reunión ni Cuíña, ni Del Álamo, y Diz Guedes delegó en José Manuel Gabeiras, delegado provincial, y Yuste en el director xeral Víctor Tello. Pacto previo El pacto previo a la reunión vino a refrendarlo, con sorpresa incluso para algunos asistentes, un documento presentado en la mesa en el que el conselleiro Yuste pedía la retirada de los puntos del orden del día, liberando a José Maril de aparecer como alguien que le echa un pulso al presidente de la Xunta, que ya dejó claro el jueves que la Xunta llevará el control de la Fundación. El acuerdo permite evitar el amotinamiento de Silleda, desde donde se observa el desembarco de la Xunta como una injerencia inaceptable, cuestión que dejaría en mal lugar a muchos miembros del Patronato, como al alcalde de Silleda, José Fernández, que debería posicionarse con la Xunta o con Silleda. Una acción rupturista implicaría una distorsión en el peso del PP en el municipio. El patronato no fijó fecha para la reunión extraordinaria. El margen parece situarse en julio. A esa reunión se llegará previsiblemente con el aval de la asamblea de la Asociación Ferial al reajuste de poder en la Fundación. Estaba prefijado ese cónclave para el día 19. La fecha puede variar por la urgencia que imprima la Xunta a la toma de control o por el tiempo en que consiga la directiva de la asociación explicar la necesidad del ajuste estatutario a sus tres mil socios. Si se dilatase, la Xunta podría sentirse engañada y decidir optar por otras vías drásticas. Maril marca los tiempos entre otras razones porque el texto estatutario tampoco facilita a la Xunta una acción que no deje rescoldos difíciles de apagar dado que la titularidad del certamen Semana Verde es de la Asociación Ferial no de la Fundación.