Dos hermanamientos pendientes

La Voz

GALICIA

09 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Las similitudes con Galicia no pasan desapercibidas para sus habitantes, los chilotes. Dentro de unos días viajará a Galicia el diputado Gabriel Asencio Mansilla para establecer convenios culturales y gestionar un hermanamiento, cuyos trámites ya están avanzados. Será con Santiago de Compostela, con la que también pretende igualarse la capital chilena. Santiago de Castro, en cuya iglesia (todas de madera, Patrimonio de la Humanidad) hay una talla del Apóstol llevada en 1998 por Moure y un representante de la Xunta, es la ciudad más al sur del Globo con advocación al santo peregrino. Dante Montiel, profesor de Historia en Chiloé, y Renato Cárdenas, antropólogo y director del Museo de Castro, son dos de las personas más interesadas en promocionar los lazos comunes. Chiloé, lugar de gaviotas y de palafitos, admirada por Darwin, fue el último reducto español en Sudamérica, hasta 1826. La comunicación sigue aún pendiente. Sin aeropuerto (ferry hasta Puerto Montt), separado del continente por el Canal de Chacao (un cable eléctrico colgante es el único nexo), de siete kilómetros, dentro de tres o cuatro años podría unirlos un puente. No le hace falta a las empresas gallegas establecidas, alaban la calidad de sus mariscos, ni a los escasos gallegos que residen en ella, como el pontevedrés Demófilo Pedreira, que lleva veinte años. Pronto habrá más.