El alcalde de Cedeira prohíbe que se pinten las calles en las despedidas de soltero
07 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Cedeira tiene los mejores percebes del mundo con los de Prior, la Torre y O Roncudo. También tiene voces bien templadas, como Bustamente pero al revés, y una justa fama de conquistadores. Allí medra la herba de namorar, una especie endémica de Galicia que florece rosa para hacer honor a sus excelentes propiedades casamenteras y a lo mejor para aportar una miga de delicadeza a aquel paisaje indómito de acantilados y mar abierto. Y esto los de Cedeira lo saben. Lo de enamorar. Como que lo pregonan. Cuando se celebra una despedida de soltero, algún amigo del novio se encarga de pintar las calles para hacer partícipe a todo quisque. Luego pasan los coches con sus ruedas chuponas, los colores se expanden, las palabras de amor también, y ya queda el pueblo decorado e informado. Lo malo es que también queda sin pasos de peatones, sin rayas continuas y sin presupuesto para limpieza. Y que la obra no gusta a nadie, y que la policía ya tuvo que ir un día en busca de los contrayentes para pedirles explicaciones, y menudo disgusto. Vaya, que no podía ser, que el alcalde tuvo que dictar un bando, haciendo saber la ilegalidad de tales prácticas. Y estuvo bien hecho. No era cuestión de prohibir las bodas, con esos percebes. : EL PERRO DE GUMERSINDO. Gumersindo es jefe de sanidad del Concello de Oleiros. Gumersindo tiene una finca, dentro de la finca unos perros, y dentro de los perros el hambre y la enfermedad. Una vecina de Gumersindo pasó un día por la vera del camino y vio a uno de los canes con dos patas amputadas. Como la mujer es socia de Amigos de los Animales, ésos a los que tanto critican los que no tienen que criticar, cogió al pobre chucho, lo metió en el coche y lo llevó a curar. «Patético, famélico», dijo el veterinario. Luego la vecina denunció a Gumersindo, éste fue a declarar y así habló, según trascripción policial: «Que le va a dar de comer cuando cree conveniente y que si alguna vez está mal atendido se tiene que fastidiar, que para eso es un perro». Gumersindo, jefe de Sanidad...