John Farnell, director de Política de Conservación de la Dirección General de Pesca de la UE
05 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El británico John Farnell, director de Política de Conservación de Pesquerías de la UE mano derecha del comisario Fischler e ideólogo de la reforma, considera que, a pesar del impacto socioeconómico que va a suponer la reducción de buques y empleos en la UE, no cabe otra posibilidad para estabilizar esta actividad y su futuro. ¿ La propuesta de cambios en la Política Común de Pesca (PCP) ha originado una enorme convulsión en el sector pesquero español. ¿Era consciente de la reacción cuando se redactó la reforma? ¿Los cambios que se proponen en el documento de reforma no se han realizado sin la documentación ni los estudios pertinentes. La Comisión y la Dirección General de Pesca han trabajado profundamente en este asunto. Bien es cierto que los planes de ajuste de reducción de la flota pesquera son importantes en número, pero somos conscientes de que es el único camino para poder estabilizar la actividad y garantizar su futuro a largo plazo. ¿¿Cree que ha causado más problemas en España que en otros países? ¿En España, el peso del sector pesquero es notable, tanto por barcos como por empleos. Pero no podíamos quedarnos parados viendo cómo la actual dimensión de la flota iba acabando con unos recursos que se han ido agotando. Las reservas de especies están amenazadas en una buena parte del Atlántico. ¿La decisión se ha basado en criterios científicos, pero hay voces que dicen que los datos son insuficientes. ¿Somos conscientes de que son necesarias más campañas de examen de las aguas comunitarias y, para eso, se requiere más inversión y estructura. Dicho esto, los datos obtenidos también son fiables y se basan en tablas históricas. ¿España, Galicia y el sector se plantean recurrir la reforma ante el Tribunal de Luxemburgo. ¿España y el Gobierno gallego están en su pleno derecho de recurrir la decisión, que ahora depende del Consejo. En ningún caso vamos a cambiar el sentido de la reforma, porque, insisto, el futuro depende de que evitemos un empeoramiento de los stocks.