Víctima del camuflaje

La Voz

GALICIA

Dañan el coche de un vecino de Cabanas que muchos tomaban por el del radar de Tráfico

27 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Si tienes un coche que se parece al que utiliza Tráfico para camuflar el radar, no lo aparques en el arcén de la carretera. Un vecino de Cabanas con casa al lado de la N-651 y sin garaje, se preguntaba angustiado un día por qué razón le habían rajado una rueda, sin haber mediado palabra con ningún navajero ni forofo de equipo rival, hasta que sus buenos vecinos le hicieron notar cómo frenaban chirriando los automovilistas más aguerridos, que enfilaban a cien la recta de su casa, nada más ver el BX blanco aparcado en el arcén y cómo algunos de esos lanzaban hacia el hermoso Citroën improperios mezclados con las palabras multa y atraco . El coche era igual que el del PGC. Igual que el de antes, porque el sufrido cabanés ya ha aclarado ante los medios de comunicación que el coche del radar es Renault y azul. Hasta que lo camuflen otra vez. : TUNDAS PARA QUEDAR A GUSTO. En Vigo, ciudad abundante, abundan también los negocios relacionados con ese otro que nos lleva y nos trae, que es el del erotismo. Lo más moderno es el pub nocturno con zona oscura, apta para el roce, e incluso con sala mazmorra, abierta a los usuarios que deseen ser encadenados y azotados en público. Cada uno se divierte como quiere, pero en este caso habrá que notar la desfavorable coyuntura del momento. En plena campaña del IRPF, el público ya llega bastante tundido. : MÁS VOZ QUE ROSA DE ARMILLA. Pavarotti, los Iglesias y Rosa la de Armilla viven de la voz. Gracias a la voz vive tranquilo el dueño de un restaurante de Viveiro, a quien quisieron atracar dos cacos que entraron en el establecimiento con los rostros semiocultos con gorro y pasamontañas. Ante la amenaza, el hostelero se encerró en un cuarto y comenzó a llamar a gritos a su familia. El canto no fue del agrado de los ladrones, porque huyeron a trompicones, sin botín y sin colocarse bien el pasamontañas, hasta el punto de haber sido ya reconocidos y puestos a la sombra.