La Xunta dice que no puede imponer la escolarización

E. Á. SANTIAGO

GALICIA

La escolarización hasta los dieciséis años es obligatoria, por lo que el padre que no envía a sus hijos al colegio durante esta etapa está cometiendo un delito. A la Administración educativa, por lo tanto, le excede esta competencia.

04 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Así lo asegura el director xeral de Centros e Inspección de la Consellería de Educación, Alberto González, quien asegura que fiscales y jueces tienen la última palabra en la solución de estos conflictos. Educación insiste en que son minoría las jóvenes de etnia gitana que, como en el caso de Santiago, son retiradas de los centros en edad obligatoria, aunque señala que los niños de estas familias presentan unos índices de escolarización en etapa infantil muy bajos. La Administración no tiene competencias para obligar a los progenitores a que escolaricen a sus hijos hasta los dieciséis años, un problema que deben solucionar jueces y fiscales en última instancia. Tras poner en marcha todos los procedimientos de los que disponen las distintas consellerías -en este caso Familia y Educación-, así como los servicios municipales, «a obrigación é poñelo en coñecemento do fiscal. Cando entramos no campo do delito, a Administración non pode actuar», asegura Alberto González Armesto, director xeral de Centros e Inspección Educativa. La tradición de retirar a las jóvenes de etnia gitana del colegio cuando se convierten en mujeres es totalmente ilegal, por lo que González Armesto indica que «unha creencia relixiosa non pode ir en contra do que é unha lei para tódolos cidadáns. Por moita creencia relixiosa que exista, ninguén se pode saltar un stop», añade. Casos contados Los casos gallegos de adolescentes que abandonan el instituto en el tramo de la enseñanza obligatoria son «totalmente minoritarios» en la comunidad, según la consellería, que sostiene que la mayoría de las familias gitanas están perfectamente integradas en la sociedad. Lo que sí admite la Xunta es el escaso índice de escolarización de los niños en las etapas de Infantil, ya que los padres prefieren mandarlos al centro educativo en el tramo obligatorio, con seis años.