La imputación de Ana Solera por narcotráfico y blanqueo de capitales en la causa derivada de la operación Ocaso es consecuencia de su condición de apoderada en España de la sociedad panameña Alfa-Omega, productos de alimentación, SL, que es la titular del yate-planeadora Zaratti. Esta embarcación, que fue construida en un astillero vigués con el mismo molde de las lanchas de la Guardia Civil del Mar, según el juez, formaba parte de la infraestructura preparada para el desembarco del alijo de hachís intervenido en el Regina Maris el 1 de octubre de 1999. La Zaratti es una embarcación de alta velocidad que figura desde hace más de una década en los archivos del SVA relacionada con Oubiña. Se trata de un modelo Sipra de 16 metros de eslora que fue construida en los astilleros vigueses de Poliships por encargo del propio Laureano Oubiña. La Zaratti ya salió a relucir en el juicio de la operación Nécora, en el que compareció como testigo el director comercial del astillero, a instancias de la defensa del acusado Laureano Oubiña. Al parecer su casco se construyó con el mismo molde que luego sería utilizado por el astillero para construir las primeras lanchas de la Guardia Civil del Mar. En el año 1989 estuvo varios meses amarrada en el puerto de Sanxenxo. Yate de lujo Años más tarde fue objeto de una profunda remodelación en los astilleros O Facho de Castrelo-Cambados, relacionados con Sito Miñanco, convirtiéndose en un yate de lujo. Tras el cambio de look, la embarcación emigró al Mediterráneo y recaló en un puerto catalán. Desde unos meses antes de la operación Ocaso -octubre de 1999- estaba amarrada en el puerto de la urbanización Sotogrande, donde está confiscada.