Fraga, tras doce años de negativa, se suma a los presidentes que comparecen en el Parlamento Seis minutos mensuales le permitirán a Fraga abandonar el ránking de los presidentes menos comparecientes del Estado autonómico. El «premier» galaico ha aceptado el juego propuesto por la oposición, tras doce años de insistencia, y se estrenará el día 19 en el Parlamento, para responder a un par de cuestiones de la oposición. Fraga, con el castellano-manchego, José Bono, y el presidente cántabro, José Joaquín Martínez, era hasta la fecha el presidente que más se resistía al control opositor.
04 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Han tenido que transcurrir doce años, fraguar el PPdeG su cuarta mayoría absoluta y aflorar el diálogo entre las fuerzas políticas del arco parlamentario para que Fraga aceptase dar explicaciones una vez al mes en O Hórreo. No estaba obligado hasta el pasado 29 de enero, en que la Xunta de Portavoces llegó al acuerdo unánime de que el presidente conteste a los grupos parlamentarios -el popular también podrá dirigirse al presidente, como de hecho hace en el Congreso de los Diputados- en uno de los dos plenos que se celebren cada mes en la cámara autonómica gallega. Excusas Fraga ha dado el conforme pero podrá poner excusas. Un viaje, una agenda apretada, un acto institucional insoslayable... El presidente del Gobierno gallego podrá aplazar sus seis minutos de respuesta si lo estima oportuno. No obstante, deberá recuperar el tiempo perdido, por lo que en algunas ocasiones sumará dos comparecencias mensuales. Nacionalistas y socialistas podrán plantear varias preguntas a Fraga, pero el presidente, en este caso, tendrá la facultad de elegir una de cada grupo. El reto opositor consistirá en plantearle interrogantes de máximo interés, para que, sea cual sea la elección presidencial, la respuesta pierda los menos grados posibles. En la pasada legislatura autonómica la oposición se impuso un ejercicio de constancia de cuatro años y reclamó, semana tras semana, el verbo de Manuel Fraga en el hemiciclo, pero el presidente miró sistemáticamente para otro lado. Fraga comparecía hasta ahora estrictamente una vez al año, en el debate del Estado de Autonomía y, muy episódica y sorpresivamente, hacía oír su voz desde el escaño en los plenos convencionales. Mientras el titular del Gobierno gallego rehusaba complacer a la oposición, porque no estaba obligado a comparecer por vía reglamentaria, según informes elaborados por el propio Parlamento, la oposición le reclamaba explicaciones en vano. Quisieron saber entonces Bloque, PSdeG y EdeG los resultados de algunos viajes institucionales o las posturas de la Xunta sobre política comunitaria y financiación autonómica. Ahora, el nuevo estado de la cuestión deja abierta la puerta a estos planteamientos. Fraga no podrá delegar y tendrá que responder en primera persona. La pregunta de arranque de los socialistas al presidente será sobre las subvenciones de la Xunta a los ayuntamientos gallegos. El suspense del BNG Los nacionalistas también preparan armamento pesado para inaugurar el epígrafe de preguntas al presidente. El Bloque va a esperar a última hora para introducir su interrogante. El portavoz Alfredo Suárez Canal asegura que la intención de su grupo parlamentario es primar la actualidad y aprovechar que las preguntas pueden introducirse en el orden del día seis horas antes. El BNG alega razones de oportunidad y máxima actualidad para introducir un cierto factor sorpresa en el contenido de su primera pregunta al presidente del Gobierno gallego.