Guinness, la marca de cerveza con la que se identifica a Irlanda

GALICIA

La empresa integra un gran grupo que incluye una cadena de hamburgueserías Hasta hace poco, Irlanda prácticamente sólo exportaba dos cosas: irlandeses y Guinness. Aunque la cerveza de la empresa fundada por Arthur Guinness en 1759 se bebe en 150 países y se fabrica en 50, sigue siendo la firma irlandesa por excelencia. Pero, sobre todo, es la marca comercial que todo el mundo relaciona con Eire. La multinacional irlandesa está ahora coaligada con Grandmet en el grupo Diageo, uno de los más potentes del mundo. Entre sus negocios figura la cadena de hamburguesas Burger King.

31 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

EL primer chorro de Guinness debe caer con un ángulo de 45 grados sobre la pinta hasta llenar tres cuartas partes, se deja reposar en la rejilla de la barra y el efecto de la espuma en el cristal es muy parecido al de la lluvia deslizándose por las ventanas. Adquiere su color negro poco a poco, pero el bebedor sin experiencia no puede cometer el error de apropiársela todavía. Para beber también hay que tener paciencia, aunque ese minuto químico sea eterno para el sediento. Llega el toque final, ahora con la pinta recta y un delicado toque de grifo que para los barman más acróbatas termina con la floritura de un trébol, el símbolo de San Patricio sobre una cabeza blanca y sin burbujas. El milagro de la perfección suele terminar con un bebedor imperfecto, que se muestra a la concurrencia con un bigote de crema alcohólica. Una pena. Es el ritual irlandés por excelencia, que se ha exportado al mundo mediante pubs prefabricados que pueden reproducir en serie la estética, pero nunca la ética de los irlandeses que con cada nuevo tiro de cerveza en dos tiempos es como si empezaran de nuevo la mejor parte de su propia película, cuando ven la mano tatuada del barman del O''Donahue servirles ese pedazo de pinta con tantas calorías como un filete. Saber popular Los taxistas que recogen a los visitantes en el aeropuerto suelen preguntarles si les gusta la Guinness. En caso afirmativo, despliegan su saber popular sobre el brebaje. «Si bebes Guinness no necesitas comer», decía un opulento conductor con barriga stout, el nombre genérico para esta cerveza espesa. Cuesta creer que toda esa curvatura anatómica la haya conseguido un simple líquido. «Los irlandeses no podemos ser racistas; la Guinness es negra», bromeaba otro sobre la afluencia de inmigrantes. A pesar de ser una multinacional inmersa en el séptimo grupo de bebidas y alimentos más potente del mundo, las sirenas de alarma sonaron a todo volumen en la empresa: los irlandeses estaban bebiendo un 3% menos de Guinness, mientras que en el resto del planeta el consumo subía un 9%. Era como si el mundo se hiciera irlandés mientras los irlandeses dejaban de serlo. Guinness es muy grande para Irlanda y ha entrado en el mundo de las alianzas empresariales para enfrentarse a la globalización económica. La vieja fábrica de Jame''s Street que Arthur Guinness libró de la ruina es una más en una amplia red de negocios que incluye curiosas alianzas, como la de la Guinness y la hamburguesa: el grupo Diageo tiene también la cadena Burger King. El mismo grupo fabrica la célebre crema irlandesa Bayley''s, güisquies como Johnnie Walker, vozkas como Smirnoff, tequilas como Cuervo, cervezas como Harp, Kilkenny o Red Stripe y ginebras como Tanqueray. Guinness es una más entre muchas, aunque para muchos irlandeses sea la única, la mejor cerveza del mundo.