«Sí, yo soy inocente»

E. VÁZQUEZ PITA VIGO

GALICIA

Edelmiro Rial, párroco de Baredo procesado por supuestos abusos sexuales a monaguillos «Sí, yo soy inocente». Estas son las primeras palabras en libertad del párroco de Baredo, Edelmiro Rial, acusado de abusos a menores. El cura vigués espera a que la Audiencia de Pontevedra señale la fecha del juicio e insiste, desde su casa de Vigo, en su inocencia. El pasado martes, Rial, de 36 años, abandonó la cárcel de A Lama y salió en libertad provisional tras abonar una fianza de 15 millones de pesetas (90.151 euros). El sacerdote se confiesa «cansado» tras 58 días en prisión. Su salud ha sufrido y reconoce que no se encuentra bien.

30 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Con voz agotada, don Edelmiro accedió a responder a algunas preguntas. El párroco advierte de que, por consejo de su abogado, debe mantener silencio y no puede realizar declaraciones a los medios de comunicación hasta la fecha del juicio. La última semana ha sido de cara y cruz para este cura, acusado de abusar sexualmente de cinco monaguillos y de un alumno de catequesis de las parroquias de Baredo y Bahíña, en Baiona. El martes, Delmi, como lo conocen popularmente, salía de prisión tras abonar una elevada fianza. A la vez, la sección quinta de la Audiencia Provincial decidía desestimar el recurso contra su auto de procesamiento. Al otro lado del teléfono, su tono es serio y la voz débil, como si denotara cansancio. -Don Edelmiro, desde el principio mucha gente ha creído en su palabra y en que todo esto es un error. ¿Mantiene usted su inocencia? -Sí, sí, yo soy inocente, y doy gracias a quienes tienen interés en mí y me han apoyado. -¿Cómo ha sobrellevado los dos meses en prisión? Es de suponer que para usted habrá sido muy duro. -Sí, la cárcel ha sido muy dura para mí. Se puede usted imaginar... -Quizá lo que ahora necesitará es tiempo para aclarar todo esto. -Me gustaría descansar aquí, en mi casa, con mis allegados. Por consejo de mi abogado no debo tener actividad pública ni hacer declaraciones hasta que todo esto concluya. -¿Qué le ha parecido la reacción de algunos vecinos y parroquianos suyos, que se han ofrecido a pagar su fianza y que se manifestaron siempre en su favor? -Debo decir que estoy muy agradecido a Fornelos de Montes y Baredo por todo lo que han hecho a mi favor. -¿Cómo se encuentra de salud ahora, tras esta odisea? -En realidad, no estoy bien. Me encuentro algo mal. Los sacerdotes que tuvieron contacto con él en prisión y el propio Obispado de Tui-Vigo aseguraron que Edelmiro Rial se hallaba «bien y animado». Pero, ya en libertad, se muestra cansado y abatido. El obispado le ha retirado provisionalmente de su cargo en la parroquia y la Audiencia le obliga a estar alejado de Baiona y de los menores.