Siete pasos subterráneos de la A-6 dispondrán de un centro de videovigilancia y detectores de fuego
05 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El trágico accidente en el túnel suizo de San Gothard ha puesto de actualidad la seguridad en los grandes túneles. La Autovía del Noroeste, en El Bierzo, contará con los más modernos sistemas de seguridad, desde el momento en que empiece a operar el centro de control, situado en Pedrafita, en el punto más alto de la unión con Galicia. Ese centro vigilará los siete túneles existentes en este tramo de la A-6, principalmente en la vertiente que da acceso hacia Lugo. En los cinco subterráneos gallegos y en los dos bercianos se han instalado cámaras de vídeo, detectores de incendios y de gases, todo ello manejado por control remoto desde la central, que está en construcción. El sistema único de coordinación estará ubicado en O Cebreiro y controlará las provincias de León y Lugo. Se vigilarán las incidencias en los túneles para garantizar su seguridad a través de un sistema de comunicaciones moderno, que se extiende mediante una red de fibra óptica. Desde este centro se controlarán las incidencias del llamado túnel de Villafranca, de 592 metros de longitud, que en realidad son dos, como ocurre en el resto de los subterráneos de la Autovía del Noroeste, ya que existe uno para cada sentido de la circulación. En la zona de Trabadelo está pendiente la apertura al tráfico de otra pareja de túneles de poco más de 200 metros de longitud cada uno. Las otras cinco parejas de subterráneos pertenecen ya al territorio de Galicia, y destacan los construidos por debajo del pueblo de Pedrafita do Cebreiro, en lo más alto del puerto que separa ambas comunidades autónomas. Ventilación Las siete parejas de túneles que han sido habilitados en la A-6 disponen de numerosas medidas de seguridad, especialmente los más grandes. Este es el caso del de Villafranca del Bierzo, que cuenta con instalaciones de ventilación, iluminación exterior e interior, detección de monóxido de carbono y de incendios. Un control de acceso hacia el túnel, otro del llamado gálibo para evitar el paso de los vehículos que superen la altura máxima, junto a cámaras de videovigilancia, completarán las infraestructuras se seguridad de este paso. Todo ello estará controlado de forma remota a través de la red de fibra óptica.