La crisis viste de blanco

F. P. A CORUÑA

GALICIA

El Real Madrid se desangra en la Liga. Tres partidos fuera, tres derrotas; tres partidos en casa, una única victoria. A un solo punto del descenso, el arranque liguero merengue es el segundo peor de su historia, sólo superado en los lejanísimos años 20.

04 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El cuatro a dos en Canarias, ante el modesto equipo del gallego Fernando Vázquez, ha escocido en la casa blanca y ha desnudado las miserias del que fue vendido como el superorganigrama de Florentino. Estas son algunas de las numerosas claves que explican la crisis del campeón de Liga. La contratación de Zidane: Contratar a Zidane no fue un error. Lo que sí fue un error fue hacer un fichaje político sin pensar en reforzar el equipo de verdad. Al Madrid le faltan defensas, delanteros y centrocampistas, pero se gastó todo el dinero en Zidane. El director general: Una de las razones por las que el Madrid no pudo fichar más allá de Zidane está en la dirección general. El orador Jorge Valdano no colocó a ninguno de los descartes. De esta manera, no entró dinero en la casa blanca. Hasta la fecha, la labor de Valdano no ha ido más allá de acompañar a Florentino en la contratación del francés. El ambiente: El vestuario madridista siempre fue difícil. Hierro impone su ley y si alguien no entra por el aro queda al margen. Roberto Carlos, según han manifestado diversas fuentes, no se habla con ni con Hierro, ni con Figo ni con Raúl, que constituyen el trío dominante. Si las estrellas no se hablan fuera, es lógico que a veces tampoco se hablen en el campo. La presión: El Madrid se queja de la presión que a su alrededor existe. Los nervios se han apoderado de la entidad y de su entorno. El Real cuenta con un apoyo mediático gigantesco. Cuando las cosas no funcionan, este apoyo se vuelve en contra. Llegan las prisas y con ellas los palos. La defensa de «Pancho Villa»: El que decían que era el mejor Madrid de la historia será recordado por el de la peor defensa. Los chistes sobre la zaga blanca comienzan a abundar en el panorama futbolístico nacional, e internacional, que ya no hay fronteras.