08 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.
De un tiempo a esta parte, el Instituto Oceanográfico Español ha redoblado esfuerzos e intensificado la búsqueda de nuevos caladeros. La expulsión de la flota que faenaba en Marruecos a raíz de la no renovación del convenio pesquero y la merma del stock de merluza y bacalao en aguas del Gran Sol son dos cuestiones que han detonado ese afán explorador del organismo científico. Las últimas expediciones, aún muy recientes -y, por tanto, sin los primeros resultados- han llevado a los barcos hasta Uruguay y Perú, por una parte, y al océano Índico -al sur de Madagascar-, por otro. Al mismo tiempo, los científicos están repasando los caladeros ya conocidos. Es el caso de la campaña que se desarrolla en aguas del oeste de Irlanda.