El 25 de septiembre de 2000, el Tribunal Supremo ratificaba la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia de 1994 en la que se instaba al Ayuntamiento a utilizar la forma A Coruña como el único topónimo oficial de la ciudad y se reclamaba la tramitación en gallego de toda la documentación pública del Concello. El gobierno local reaccionó interponiendo un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, para lo que contrató los servicios del bufete del abogado madrileño Eduardo García de Enterría, uno de los mayores especialistas en la Carta Magna. A la espera de la admisión del recurso Según fuentes del propio gobierno municipal, el Constitucional todavía no ha comunicado oficialmente si admite a trámite la reclamación del Ayuntamiento coruñés. Pero la memoria del 2000 del tribunal no invita precisamente al optimismo. Según los datos del Constitucional, el pasado año sólo se admitieron a trámite el 3,3% de los más de 6.000 recursos de amparo. La ele que Vázquez quiere mantener en el topónimo vivió tiempos mejores.