El «patomocho» de Cospeito

M. C. LUGO

GALICIA

J. M. CASAL

El PSOE acusa a la Xunta de «regalar» 67 millones a una empresa de derivados de pato que nunca funcionó

20 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Con el nombre de invento del patomocho se identifica en Cospeito (Lugo) el caso de la empresa Canard Luso, que tras recibir de la Consellería de Familia 67 millones para formar a 120 trabajadores abandonó el municipio sin dejar rastro. Los hechos se remontan a 1999, año en que el Concello enajenó 30.000 metros cuadrados de su propiedad para venderlos a la empresa que perseguía invertir 450 millones en instalar un matadero y una fábrica de productos derivados del pato. Aquella iniciativa hizo mella en los futuros trabajadores, que según el PSOE, no recibieron la acreditación del curso. Empresas fantasmas Los más de sesenta puestos de trabajo prometidos y la puesta en marcha de decenas de granjas cayó en saco roto. Así lo denunciaron ayer el coordinador provincial del PSOE, Ricardo Varela, y el concejal socialista José Vega, quienes exigeron explicaciones a Familia, consellería a la que acusaron de fomentar casos de empresas fantasmas. Por su parte, la consellería confirmó ayer que en mayo se inició el expediente para el reintegro de la subvención concedida. Explica que los cursos se concedieron a petición de la empresa y avalados por la corporación, y que la liquidación final no se tramitó «xa que non se cumpriron os prazos e requisitos de contratación». Además de la planta de derivados de pato, la empresa también pretendía poner en marcha la primera empresa europea fabricante de sake. Este negocio no llegó a crearse, ni siquiera se iniciaron los trámites para construir la nave, según aclararon ayer fuentes del PSOE, quienes alertaron sobre otros posibles casos en A Mariña luguesa.