La música celta se coló ayer por todos los costados de Galicia. Desde A Coruña hasta el municipio lucense de Pardiñas, pasando por Zas o Narón, el sonido de las gaitas retumbó en la noche gallega como si se tratara de otra época, hace cientos de años.
05 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Pero no solamente en esta tierra triunfan los artistas folk galllegos. Este año, Galicia es la invitada de honor en el Festival Internacional del Música Celta de Lorient, en Francia. La representación musical gallega correrá a cargo de Xosé Manuel Budiño, Luar na Lubre. El Ballet Rey de Viana y el grupo Xacaralandia serán los encargados de mostrar el folclore gallego en este certamen, donde se espera la asistencia de cerca de medio millón de aficionados a los sonidos de antaño. A Coruña respondió Los celtas se despertaron para volver a vivir en la playa de Riazor una segunda noche de buena música. El gaiteiro gallego Xosé Manuel Budiño fue el triunfador de la segunda cita del festival Noites Celtas. Budiño cautivó, con la magia sonora de su música, a miles de personas que se congregaron sobre la arena de Riazor para escuchar al solista gallego y a los otros tres conjuntos incluidos en el cartel. Los gallegos de Liorna se encargaron de caldear el ambiente a partir de las 21 horas. Sin embargo, los aficionados coruñeses se lo tomaron ayer con calma. Pasadas las diez y media de la noche, el público apenas si sumaba medio millar de almas. Así que el grupo asturiano Llan de Cubel, que ofreció la particular visión del folclore que se asienta en la cornisa cantábrica, tuvo que conformarse con los más fieles seguidores del folk. El resto todavía estaba cenando. Pero fue a partir de las 23 horas, con la aparición de Budiño en escena, cuando la noche se inundó de ritmo en Riazor. El gaiteiro no defraudó y consiguió que sus temas elevasen el ánimo y las palmas de los asistentes al arenal coruñés. Para redondear esta nueva cita del festival folk, los escoceses Tannahill Weavers pusieron un brillante colofón sonoro a las Noites Celtas.