A la tercera no va la vencida

La Voz

GALICIA

La plaza de España está maldita. En tres ocasiones se intentó su reforma -incluida la construcción del aparcamiento subterráneo- y tres veces se vino abajo. La tercera, ayer. El primer intento partió del también entonces gobierno de coalición (socialistas e IU), a mediados de los 80. En aquel momento fue convocado un concurso de ideas, al que se presentó únicamente un arquitecto, catalán, de apellido Llopart. La estatua ecuestre de Franco también desaparecía (como en el proyecto actual), pero el tráfico rodado se mantenía en la superficie (el del BNG está enterrado). El ejecutivo empezó a sondear a empresas para ejecutarlo antes de convocar concurso alguno. La compañía que más cerca estuvo de acometer la obra era inglesa, pero descartó la idea porque el párking no podrían rentabilizarlo hasta los diez años. El PP también emprendió la misma intentona, sin éxito.