La consellería que dirige Xosé Cuiña ejecutará la demolición de una nave de hormigón en los próximos días La Xunta de Galicia y, en particular, la consellería que dirige Xosé Cuiña está dispuesta a seguir la cruzada urbanística iniciada el 22 de abril en O Piornedo, primero con la bronca al alcalde por permitir obras sin licencia y después con el relevo del arquitecto Pedro de Llano al frente de los trabajos de rehabilitación en la aldea prerromana. El tercer acto, anunciado ayer por Cuiña, será el derribo de todas las edificaciones ilegales del poblado. La primera en caer será una nave de hormigón de 200 metros cuadrados.
11 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El criterio intervencionista seguido por Pedro de Llano a lo largo de toda su carrera profesional en O Piornedo, el mismo que ahora guía los trabajos de coordinación de Javier Suances, el arquitecto que le relevó por decisión del conselleiro Xosé Cuiña, alcanza ahora dimensiones inimaginables hace sólo un mes. Ya no se trata de intervenir en la rehabilitación de las viviendas y pallozas del poblado, sino de borrar de su mapa tanto las edificaciones ilegales (levantadas sin licencia o sin el visado de Patrimonio) como las ilegalizables, término empleado por la consellería para referirse a la primera construcción que desaparecerá del lugar, una nave de hormigón de doscientos metros cuadrados «imcompatible co ordenamento urbanístico vixente», según consta en la resolución. El derribo se ejecutará en menos de quince días y a él se irán sumando sucesivas demoliciones (el poblado alberga varias construcciones de estas características). Pero la decisión política de restaurar la legalidad urbanística afectará, según fuentes de la consellería, a todas las edificaciones sin licencia y aún a aquellas inicialmente autorizadas en las que se hayan empleado materiales contrarios a la tipología tradicional, como hormigón, uralita, ladrillo o aluminio.