Cuatro marineros están acusados de dar una paliza a un oficial de la Armada La pena por unos mismos hechos puede variar entre una multa o dos años de prisión, según la jurisdicción por la que sean juzgados. Cuatro jóvenes que cumplían el servicio militar en 1999 se sentaron ayer ante un consejo de guerra en Ferrol por un incidente con un oficial, que si fuera resuelto por un juez ordinario no pasaría de una falta. Pero ha sido considerado un asunto militar.
20 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Para Sergio Calderón, Juan Ignacio Martín Martín, Andrés Juárez Rodríguez y Marcos Herves Arteaga su quebradero de cabeza jurídico comenzó la madrugada del 15 de mayo de 1999. Era el primer día que salían de paseo del Cuartel de Instrucción de Marinería de Ferrol, donde habían ingresado hacía poco más de una semana. Tomaron unas cervezas en la calle del Sol y, cuando se dirigían a la discoteca Zebra, subiendo por Méndez Núñez, Sergio se detuvo a orinar entre dos coches estacionados. Y allí comenzó todo. En el interior de uno de los vehículos, con las luces y el motor apagados, se encontraba el alférez de la Armada Pedro Carrasco Pena. Todos vestían ropas de paisano. Aquí surgen las contradicciones. Sergio y sus compañeros sostienen que el oficial, sin identificarse como tal, recriminó a Sergio porque, mantiene, había alcanzado la defensa de su coche con la micción. Además, el alférez lo agarró por la camiseta, se dirigió a él muy agitado, con insultos, y le ordenó que limpiase el automóvil. En ese momento llegó una patrulla de policía, que preguntó a Carrasco Pena si precisaba algún tipo de ayuda o quería que se identificase a alguien, pero el oficial respondió que no. Carrasco sostiene que posteriormente, cuando se hallaba en el portal de su casa, en la misma calle, los cuatro regresaron y le dieron una paliza, lo metieron en el portal y lo bajaron al garaje del edificio. Los jóvenes -dos de Málaga, otro de Madrid y el cuarto de Vigo- indican que no hubo tal cosa y que el oficial, insistieron ayer, en ningún momento les comunicó su condición de miembro de la Armada ni les mostró su carné militar. Desmienten tal agresión y ofrecen otra versión.