Francia jugó a bombardear el convenio

La Voz

GALICIA

ABDELHAK SENNA

El comisario Franz Fischler apostó fuerte por lograr un nuevo acuerdo con Marruecos, pero en ocasiones le falló el apoyo explícito de los Quince -al menos de algunos estados- en unas negociaciones que se presentaban tan complicadas. Así lo reconocieron ayer en Rabat fuentes del gabinete del comisario austríaco, que no dudaron en señalar directamente a Francia como el principal adalid de los argumentos marroquíes para romper la colaboración pesquera con la Comunidad. Y es que Francia, tradicional aliado político marroquí, pero que el año pasado fue superado por primera vez por España como primer inversor extranjero -merced a la irrupción de Telefónica en la operadora local Meditelecom, con un desembolso de 170.000 millones-, es el país que más puede beneficiarse de la falta de convenio. Fuentes de la Comisión Europea manifestaron que las zancadillas de París han dañado mucho la negociación, más incluso que el rechazo cuasi natural que el pacto pesquero generaba entre algunos países del norte, como Dinamarca, Reino Unido o Holanda, que siempre han cuestionado el montante económico que Bruselas tenía que pagar a Rabat para permitir la actividad de la flota española y portuguesa. Crisis diplomática El Gobierno marroquí y su rey son conscientes, según fuentes diplomáticas hispanas, de que el «no acuerdo» puede deteriorar las relaciones bilaterales con España, incluso generar una pequeña crisis; pero Rabat también tiene claro que cuenta con el respaldo del poderoso Estado galo para que Madrid no pueda bloquear en Europa sus naranjas y tomates.