Acta de defunción para la «raia»

Pablo González
PABLO GONZÁLEZ A CORUÑA

GALICIA

Interior suprime oficialmente dos puestos fronterizos de Ourense que ya no funcionaban desde 1995 Manuel Pérez, alcalde de Padrenda, estaba ayer relajado, con su banda de gaitas, calentando motores para participar en el programa Luar. Pero la noticia de que Interior pretende eliminar el puesto fronterizo de Ponte Barxas cayó como un jarro de agua fría sobre su día festivo. «Es absurdo, no pueden quitarnos la Guardia Civil», protestó. Pero no va a suceder. La orden ministerial es de esas que hacen oficial lo que ya es real desde 1995, cuando la frontera con Portugal se hizo invisible. Y el cuartel de la Guardia Civil, para tranquilidad del alcalde, seguirá funcionando. Interior sólo publicó una esquela. Con mucho retraso.

16 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Los agentes de la Guardia Civil ocupan en Ponte Barxas un edificio de aduanas que nunca cumplió su función. También se llevaron un pequeño susto cuando se les informó de que el BOE publicó ayer la esquela del puesto fronterizo. «No sabíamos nada», comentó una agente, quizás temiendo un traslado. Más tarde, la comandancia de Ourense tranquilizó los ánimos. A medio plazo, no hay ninguna previsión de cerrar cuarteles de la Guardia Civil en la provincia de Ourense. El caso es que, desde que España firmó el acuerdo de Schengen por el que desaparecieron las fronteras comunitarias, la función del puesto de Ponte Barxas era más la de un cuartel normal de la Guardia Civil que la de un control fronterizo. Con una particularidad: colaboran con la Guardia Republicana Portuguesa en un plan de prevención de la delincuencia que se materializa, fundamentalmente, en la identificación de vehículos sospechosos. En el caso del otro paso fronterizo, el de Feces, allí sólo hay un puesto fantasma, abandonado a su suerte. Tan sólo la orden del ministerio se acuerda de que existe y, en consecuencia, firma su certificado de defunción. Eso sí, cinco años después de que se produjera su muerte.