Prisioneros de su amo

Pablo González
PABLO GONZÁLEZ A CORUÑA

GALICIA

LA CRUELDAD CONTRA LOS ANIMALES La selección por pura estética y el adiestramiento violento desvirtúan las razas caninas Llegan a las clínicas veterinarias con la piel desgarrada, desangrándose. Para que nadie sospeche, su dueño, su mayor enemigo, pone como disculpa la agresión casual de otro perro. Desde que nacieron se les imprimió el odio de una psicología enfermiza. Son perros de presa, prisioneros de las obsesiones de su amo. Carnaza de pelea.

12 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Hay veterinarios que saben qué carácter desarrollará un cachorro sólo con observar las reacciones de su amo. Por esa razón, los criadores y los miembros de asociaciones protectoras de animales siempre prefieren hablar de dueños violentos que de perros peligrosos. Mariano Peinado, presidente de la Federación Internacional del American Pitbull Terrier, incide en otra cuestión: «La selección genética sólo por criterios estéticos puede dar lugar a animales desequilibrados; no sólo hay que buscar la belleza, hay que tener en cuenta el carácter». El adiestramiento y el fin hacia el que se quiere orientar al animal explica gran parte del problema. «Puedes conducir la misma marca de vehículo que Carlos Sáinz, pero eso no quiere decir que tengas un coche de carreras», señala Peinado. Así, los temidos pitbull se utilizan en algunos países como terapia para ancianos deprimidos, pero también sirven para clavar sus mandíbulas en el cuello de otro perro. Las razas caninas que tradicionalmente se utilizaron en las peleas pagan el pato de la psicosis sobre perros peligrosos. Países como Francia incluso diseñaron un plan de exterminio contra el pitbull a raíz de una ola de agresiones a humanos. Algunos criadores consultados se muestran favorables a ciertos sacrificios selectivos en aquellos canes que muestren una agresividad especial hacia los humanos. Pero no quieren que paguen justos por pecadores.