Luis Rodríguez, guitarrista y miembro de Miki Nervio y los Bluesmakers Todo empezó el día que el padre de Luis Rodríguez Tinaquero encontró mil pesetas en la calle y decidió comprarse con ellas una guitarra española que aún se conserva. El instrumento fue a parar a la casa de la abuela, y cuando ésta falleció, a la de Luis. Y éste, que ansiaba tocar la batería, se conformó con una guitarra. Hoy, aquel preadolescente coruñés de 13 años ha crecido, ha invertido miles de horas en practicar y pasa por ser un músico excepcional, de esos que sale uno por generación e instrumento. Tocaría para el Papa, «si las condiciones son buenas y pagan bien», pero «ni de broma, ni de broma» para Haider, el líder austríaco ultranacionalista y cabeza visible de la xenofobia europea.
19 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.A los 14 años, cuando ya distinguía el bordón (sexta cuerda) de la prima (primera), un amigo de Luis Rodríguez le prestó una guitarra eléctrica, y allí el muchacho comprendió que la suerte estaba echada y que la batería sólo le traería complicaciones en casa y con el vecindario. «Y al mismo tiempo comenzó mi hermano Juan, que toca el bajo en el mismo grupo que yo», agrega. _¿Qué música oiremos en la Galicia del siglo XXI? _En el XXI, los músicos seguirán a lo suyo. La política del Gobierno y de las discográficas es un mundo aparte. El músico no debe meterse en márketing ni cosas de esas. _¿Y en Galicia se puede hacer carrera? _Al margen de conservatorios y escuelas, sí, en cualquier sitio. _¿Hay mercado, clientes, discográficas? _Sí, las discográficas siempre están prestas para coger lo que más les interese. Los clientes... la gente siempre ha escuchado música y la escuchará. Al menos eso espero. _¿La música debería estar subvencionada por la Administración? _Debería, ¿no? _¿Entonces, qué son los músicos? ¿Funcionarios, artistas o qué? _No son funcionarios, pero la Xunta o el Gobierno deben promocionar la cultura. ¿Cómo lo pueden hacer? _Eso, cómo. _Pues facilitando que haya más conciertos, facilitando permisos para locales, no tanto con subvenciones.