«Rambo» se relaja en la cárcel

Pablo González
PABLO GONZÁLEZ A CORUÑA

GALICIA

XULIO VILLARINO

Alfredo Sánchez Chacón se dedica a la lectura y el deporte mientras espera a que le juzguen por tres delitos Tras recorrer 200 kilómetros a pie en busca de las montañas de Asturias y vivir a la intemperie en una tienda de diez metros cuadrados, ser el quebradero de cabeza de las fuerzas de seguridad y estar dos años huido tras fugarse de la prisión de Vigo, Alfredo Sánchez Chacón, el «Rambo» gallego, se dedica al deporte y a la lectura en la cárcel de Teixeiro. Allí, sin causar ningún problema, espera a que le juzgen por alguno de los tres delitos de los que le acusan desde 1996. De momento, se ha librado del banquillo. Ayer mismo, la Audiencia Provincial de Pontevedra suspendió un juicio por intento de asesinato.

09 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Ayer, Alfredo Sánchez Chacón ni siquiera salió del centro penitenciario de Teixeiro. La Audiencia Provincial de Pontevedra avisó horas antes a la cárcel de la suspensión del juicio por el intento de asesinato del propietario de un bar del casco viejo de Pontevedra. Así se evitaba la siempre peligrosa salida a las carreteras de un preso catalogado como «fugista» en el entorno penitenciario. Ya lo demostró en noviembre de 1997, cuando se escapó de la cárcel de Vigo con el viejo truco de las sábanas anudadas. O en las sucesivas ocasiones en que este ecurridizo ex-legionario y ex-COES dio esquinazo a la Guardia Civil por los montes más agrestes de Galicia. Tuvieron que pasar dos años para que, como siempre, lo detuvieran en un bar. Con este historial a sus espaldas, podría pensarse que Sánchez Chacón es un preso conflictivo. Más bien todo lo contrario. En su año aún no cumplido como preso preventivo en Teixeiro, no ha protagonizado ningún incidente y dedica buena parte de su tiempo a mantener su forma física, una actividad a la que siempre fue aficionado y que le proporcionó su atuendo más característico: el chándal. Rambo, a sus 43 años, prefiere las actividades tranquilas y es un asiduo de la biblioteca carcelaria. La lectura fue una afición de la que fue dejando rastros en sus huidas campo a través. Uno de esos libros que olvidó con las prisas forma parte de su propia leyenda: Los hermanos Marx en apuros. Sin problemas psicológicos A pesar de que siempre se le atribuyeron trastornos psicológicos, en la prisión de Teixeiro Sánchez Chacón no recibe ningún tipo de tratamiento y no da muestras de tener problemas mentales, según confirman fuentes de la dirección del centro penitenciario. Su fama de perturbado le acompaña desde que en 1996 disparara presuntamente y de forma inexplicable contra el joven de Cuntis Manuel García Varela. Rambo, aunque conserva familiares en Vilagarcía y A Estrada, apenas recibe visitas en el penal de Teixeiro.