E. GONDREDO NO VA MÁS
01 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.El presidente es muy libre de cenar con quien quiera. Incluso en Libia o en Irán. Pero invitar primero a Ibarretxe y darle después un portazo en las narices no aparece en ningún libro de protocolo democrático. Las diferencias pueden ser abismales, pero el lehendakari no tiene las manos ensangrentadas. Sólo son esos los que merecen desprecio.