Tres casas de este pueblo de El Bierzo están en territorio leonés y una en la parte de Galicia La «raia» entre Galicia y León, que ahora desean modificar varios alcaldes y muchos vecinos de la parte de El Bierzo, tiene pueblos especiales. Este es el caso de O Portelo. Está a caballo de dos comunidades, tres municipios, y sus casas pertenecen a dos provincias diferentes. En este núcleo, situado a 1.060 metros de altitud, es inútil llamar a las puertas porque nadie abre. Sus moradores se fueron y sólo vuelven algunos días en verano para descansar en las altas cumbres. Los vecinos del pueblo de al lado, en territorio leonés, dicen recordar un crimen que en su momento llegó a enfrentar a la justicia por cuestiones territoriales.
28 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.En O Portelo ya no queda quien lo cuente. Son cuatro casas, todas ellas cerradas a cal y canto. Tres están en territorio leonés y una en el gallego. Una carretera que comunica la parte de allá con la de este lado divide en dos este núcleo que pertenece, por un lado al municipio de Balboa y, por otro, al de Cervantes. Alguna de las viviendas tienen mitad de la huerta en la provincia León y la otra en la de Lugo. Los habitantes ya no están. Se marcharon, emigraron. Una mujer reside en Benavente y otra familia en Madrid. Vienen de vez en cuando, según contaron en el pueblo de al lado. Castañeiras es la aldea vecina. Allí vive Aquilino Camuñas, un verdadero «todo terreno». Es concejal del PSOE en Balboa, pedáneo, «guarda de frontera», responsable de los montes de Os Ancares, dirigente en la sociedad La Venatoria y «presidente de la cofradía de mujeres», como dijo en broma. «Durmo en León» «Durmo en León, levántome e vou a Galicia e, ós dez minutos, almorzo en León», comentó Camuñas, que se considera gallego por los cuatro costados. «Trouxéronme nunhas alforxas nunha besta para acó», dijo el hombre. Este vecino de Castañeiras, pueblo en el que hay media docena de casas, comentó que en O Portelo se produjo en 1934 un doble crimen como consecuencia de unas rencillas suscitadas durante una partida de cartas que se celebró en una fiesta. Una de las personas que murió a estacazos provocó, según Aquilino Camuñas, un conflicto jurisdiccional sin precedentes entre la justicia. Todo porque el muerto cayó en dos territorios. «Os pés quedáronlle nun lado e a cabeza noutro. Os xulgados non se daban posto dacordo para ver quen levantaba o cadáver e actuaba. Finalmente foi o de Galicia». En O Portelo, según este vecino de Castañeiras, también hubo partidas de tute interprovinciales, sobre todo los días que se celebraba feria en Pedrafita. En una de estas timbas llegaron a colocar una mesa con las patas en los dos territorios. Ganaron los de la parte de Lugo.