La última ola del verano

E.G. / A.M. A CORUÑA

GALICIA

XOSÉ CASTRO

Los surfistas gallegos esperan la llegada del invierno para disponer de mejores condiciones «Nada. Plato total. Llevamos todo el verano moviéndonos, buscando olas». Y es que la mayoría de los surfistas gallegos, como Alberto, se han pasado el verano sentados, soñando con una «serie» de más de medio metro. Todos esperan la llegada del invierno para tener mejores olas y que las playas no se masifiquen. Ya lo dice él, «en verano ésto está a tope, pero a finales de agosto quedamos sólo los de siempre». Es cierto. Tras atravesar un camino de tierra hasta un improvisado aparcamiento se llega a uno de los pocas playas que, de vez en cuando, da olas en verano. Una lugar poco frecuentado por bañistas.

24 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

«Si no hay mar aquí, no hay mar en ningún sitio». Así resume Brandán, un buguero de Carballo, su predilección por la playa coruñesa de La Cueva. «Este es uno de los mejores días para entrar porque hay viento del Sur». Parece que hoy ha tenido suerte. En La Cueva no hay ni un alma, sólo una pareja de socorristas y más de treinta bugueros y surfistas esperando pacientemente sobre sus tablas las olas que no han llegado en todo el verano. De vez en cuando aparece algunas de metro y medio. Y entonces disfrutan de verdad. «Te olvidas de todo», dice Alberto, que afirma que lo mejor de practicar este deporte es la sensación de evasión total que produce. «Además conoces gente y, en el agua, ningún día es igual al anterior». Una de las mejores playas Este coruñés lleva más de diez años haciendo surf y, aunque ahora solo le mueve la afición, compitió durante algunos años en el circuito gallego. Entre sus spots preferidos, Alberto destaca la playa de Soesto y La Cueva. Y no es de extrañar, aquí el mar bate con fuerza. «Hay días en invierno en que ni siquiera te puedes meter», dice Brandán. Pero si hay algo que les moleste casi tanto como la falta de olas es la idea errónea que tiene la gente sobre los surfistas. «La imagen del surf está mal enfocada por la gente que nunca ha practicado este deporte», dice Alberto, «aquí nadie es un gamberro».