La policía cree que cuatro presuntos etarras _Aitor Lorente, Raúl Ángel Fuentes, Josu Ordóñez y Patxi Rementería_ forman parte del comando que el pasado miércoles hizo explotar un coche-bomba en la zona de Callao, en el centro de Madrid. Los activistas que colocaron el vehículo sabían que estaban siendo filmados y procuraron ocultar su cara.
13 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Fuentes de la lucha antiterrorista explicaron que en la grabación de la cámara de una de las puertas de acceso a El Corte Inglés _que es la única que recoge, en la lejanía pero de forma nítida, la llegada de los dos etarras a la calle del Carmen, a las 5.56 horas del miércoles_, los activistas de ETA no se giran nunca y evitan «de forma deliberada» al salir del coche no volverse hacia el lugar donde estaba instalado el aparato, aunque para ello el conductor tiene que realizar una extraña maniobra. Las precauciones de los dos miembros de ETA llegan hasta el punto de que durante la llegada del vehículo desde la plaza de Callao, el único momento en el que la cámara podía recoger sus rostros, los parasoles del Renault 21 están bajados y ocultan sus ojos. Además, los dos terroristas, de entre 25 y 30 años, caminan siembre con la cabeza gacha y uno de ellos lleva una gorra, lo que dificulta aún más su identificación. Identidades No obstante, responsables de la Comisaría General de Información del Cuerpo Nacional de Policía facilitaron ayer a Diario 16 las identidades de Aitor Lorente Bilbao, Raúl Ángel Fuentes Villota, Josu Ordóñez Fernández y Patxi Rementería como posibles activistas. Otro de los nombres que han aparecido en los primeros análisis efectuados en las últimas horas es el de Gregorio Vicario, que los expertos tienen encuadrado dentro de los taldes (grupos) de reserva de la banda. Fuentes de la lucha antiterrorista destacaron que lo exhaustivo de la preparación del atentado _los etarras conocían a la perfección la «situación y el radio de acción de las cámaras», según los investigadores_ hace pensar que el comando Madrid cuenta con una «extensa red» de colaboradores legales.