Fraga llega a Chile con la consigna de ser discreto en el «caso Pinochet»

La Voz

GALICIA

El presidente de la Xunta se entrevistó con Josep Piqué en los días previos a la expedición La expedición de la Xunta cruzó los Andes en avión privado para saltar de Bolivia a Chile. Manuel Fraga, que en los días previos a su viaje se entrevistó en Madrid con el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, aterriza en tierras chilenas con la consigna de actuar con discreción ante la retirada de la inmunidad al dictador Pinochet como senador vitalicio. Aún en Bolivia, Fraga aseguró que se congratula de que su posición de respeto a la actuación de la Justicia chilena fuera coincidente con la del Gobierno español.

13 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

LOIS BLANCO SANTIAGO DE CHILE. E. especial El aeropuerto de Santiago de Chile recibió ayer al mediodía bajo la lluvia a la comitiva de la Xunta, que horas antes había abandonado la soleada ciudad de Santa Cruz, en Bolivia.
El viaje de Manuel Fraga a Chile se produce en un momento en el que existe un debate nacional en el país andino sobre el devenir del que fuera su dictador, Augusto Pinochet. La actitud del jefe del Ejecutivo gallego durante sus tres días de estancia en Chile será de escrupuloso respeto a la acción de la Justicia del país, en consonancia con la posición ya manifestada por el Gobierno español. Fraga fue uno de los pocos políticos españoles que durante el pasado año se manifestó con su habitual talante tajante contrario a que la Justicia española pudiera actuar contra Pinochet.
La expedición de la Xunta coincidirá en Chile con una misión comercial, integrada por más de una veintena de empresarios, promovida por la Cámara de Comercio de Santiago de Compostela. Además de Chile, la citada misión comercial recorrerá también ciudades de otros dos países que integran el Mercosur: Argentina y Bolivia. La estancia de Manuel Fraga hasta el viernes en Chile tendrá un carácter comercial más marcado que en Bolivia.
Políticos y empresarios quedaron sorprendidos por los denodados esfuerzos de los bolivianos para agradar a los extranjeros. En el último acto oficial de Fraga en Bolivia, una cena organizada por el prefecto de Santa Cruz, el jefe del Ejecutivo dejó patente que abandonaba el país con nostalgia. «En ningún pueblo de Galicia tuve el reconocimiento que me dispensaron en Los Yungas», afirmó.