El Banco Central Europeo subió ayer por sorpresa el precio del dinero un 0,5% con lo que queda situado en el 4,25%. Aunque la medida puede representar una garantía de estabilidad económica a medio plazo, para los consumidores implica el encarecimiento de los préstamos hipotecarios en diversas cuantías.
08 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La subida de medio punto pone el precio oficial del dinero en el mismo porcentaje que tenía en España en junio de 1998, medio año antes de que la autoridad monetaria española cediera gran parte de sus competencias a Francfort. Es el fin de una etapa que, entre otras cosas, se ha caracterizado por la elevada demanda _a veces exagerada_ de créditos al consumo e hipotecas.
La decisión adoptada ayer por el BCE también quiebra la habitual prudencia _en ocasiones excesiva_ de su consejo de gobierno, que revisaba los tipos con carácter coyuntural, aprobando cambios nunca superiones a 0,25 puntos.
Pero a su comparecencia pública de ayer el presidente del BCE, Wim Duisenberg, acudió con una segunda sorpresa en el bolsillo. La institución ha optado por implantar un tipo de interés variable en sus operaciones de refinanciación (subastas de líquido para poner dinero en circulación), aunque en las pujas el interés mínimo será del 4,25%. Esta modificación permite a los participantes en la subasta (en su mayoría entidades financieras) conseguir líquido a precios más acordes con los del mercado.
El precio oficial del dinero estuvo a su nivel más bajo en abril de 1999, cuando el BCE lo situó en el 2,5%, y desde entonces se han realizado cinco subidas consecutivas. Algunas entidades financieras reaccionaron con rapidez ante el nuevo incremento, y anunciaron un encarecimiento de los tipos preferenciales, como Bankinter y el Banco Urquijo, que los situaron en el 4,25%.