La perla gallega de O Dragão

Ignacio Meitín Buján
i. meitín buján VIVEIRO / LA VOZ

FUTBOL GALLEGO

Oporto

El talentoso centrocampista viveirense Fede Varela busca el éxito en el exilio de Oporto tras despuntar en las categorías inferiores del Viveiro y el Celta

21 oct 2015 . Actualizado a las 09:22 h.

Sobre el tapete del Estadio do Dragão, en la ciudad portuguesa de Oporto, deslumbra desde hace unos meses una de las promesas más firmes esculpidas por la cantera del fútbol gallego. Todo un símbolo de la fuga de talentos que ha sufrido Galicia en los últimos tiempos. Figura de las categorías inferiores del Viveiro a comienzos de siglo y una de las joyas célticas hasta hace bien poco, el viveirense Fede Varela (Buenos Aires, 1996) es a día de hoy una de las esperanzas del equipo que entrena el técnico español Julen Lopetegui.

La dirección técnica del club luso tiene grandes ilusiones depositadas en el jugador argentino que, mientras espera por la nacionalidad española que solicitó «algo más de un año», se esfuerza por descolgarse de una vez por todas la etiqueta de promesa y alcanzar su gran sueño: «ser futbolista profesional» en un grande del balompié europeo.

Cantarrana, su trampolín

Fede se asentó junto a su familia en Viveiro cuando solo tenía ocho años y desde su ingreso en la cantera del club de Cantarrana no dejó de asombrar a propios y extraños. «Al Viveiro le debo mucho. Podríamos decir que fue mi trampolín», asegura con tono nostálgico. «Hice muchos amigos allí que todavía conservo», añade.

Los grades clubes gallegos y otros de la Primera División española pronto pusieron los ojos en él pero fue el Real Club Celta quien le convenció y lo llevó a su cantera. En la fábrica olívica pasó «casi cinco años inolvidables» repartidos entre el equipo cadete y el juvenil, y tan grande fue su progreso que el entonces técnico del primer equipo celeste, Luis Enrique Martínez, lo llamó a filas para trabajar junto resto de integrantes del equipo de Primera División durante la pretemporada. Sobre su sorprendente salida del Celta, prefiere omitir los detalles. «No hubo entendimiento, eso es todo», se limitó a comentar.

«Desencantado» por los acontecimientos vividos en Vigo, Fede Varela emigró a Suiza y probó suerte en el modesto Stade Nyonnais, un «equipo puntero de Segunda División B» donde su experiencia duró apenas seis meses. Su aventura en tierras helvéticas terminó cuando el Oporto llamó a su puerta. Él cree que Julen Lopetegui, exseleccionador español de base, tuvo mucho que ver en su fichaje. «Según me han dicho desperté su interés cuando jugaba en las diferentes selecciones gallegas y desde entonces me seguía», señala. Y explica: «Me ficharon para jugar en el filial de Segunda División, pero este verano ya trabajé con el primer equipo durante la pretemporada y ahora que ya empezó el campeonato entreno a menudo con ellos. Es un lujo para cualquier chaval de 19 años».

«Casillas es muy trabajador y cariñoso con los jóvenes»

Fede no es uno más en el filial del Oporto. Luce galones en la línea de creación y forma parte de la legión de canteranos que Lopetegui reclama para los entrenamientos del equipo de Champions. «A menudo» corre por el césped de O Dragão junto a Maicon, Cissokho, Brahimi y los españoles Cristian Tello, Alberto Bueno, Iván Marcano y José Ángel. Y por supuesto, junto a Iker Casillas, el nuevo ídolo de la afición. «La primera vez que le vi en el vestuario me impuso mucho respeto, pero es cariñoso con los jóvenes, nos trata igual que al resto de compañeros. Y muy trabajador Por eso es ya tan querido en Portugal y sobre todo aquí», sentencia el exjugador viveirista.