12 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.
El Celta sacó un punto de su visita a Alcalá que fue demasiado premio para un filial que no tuvo el balón y que le debe todo a dos goles de auténtico matador de Goran Maric. El Alcalá, dominador de todo el partido y que gozó de innumerables ocasiones, no fue capaz más que de empatar en el minuto 90 por mediación de Álex Ruiz, cuando el conjunto vigués jugaba con uno menos. La efectividad del cuadro vigués en el primer tiempo fue total. Así llegaron sus dos goles. Santi Santos fue expulsado en el minuto 64, pero Marcos detuvo el penalti. En la prolongación, Álex Ruiz empató de zurdazo.