DESDE EL BANQUILLO | O |
26 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.TRAS la carta enviada por la junta directiva del Viveiro Club de Fútbol, sin ánimo de entrar en una polémica diaria a través de un medio de comunicación, me gustaría manifestar lo siguiente: Primero: la Federación Gallega de Fútbol ha desestimado el recurso presentado por mi parte con una argumentación que respeto pero no comparto en absoluto, por lo que en los próximos días acudiré a la siguiente instancia para defender mis derechos e intereses (recordar el caso Piru, el fallo final nada tuvo que ver con el fallo de la federación). Segundo: reiterar una vez más que jamás he llegado ni de forma verbal ni escrita a ningún acuerdo con la directiva del club parar poner fin a mi relación contractual con la entidad. Tercero: hablar de la participación de terceras personas en mi denuncia es tratar de engañar, como bien sabéis (los directivos), el único responsable de la denuncia es el daño personal, moral y profesional que me habéis producido, no permitiéndome ni cumplir el contrato firmado ni facilitándome la carta de libertad en su momento, requisito básico para poder incorporarme a otro club (aspecto bastante grave éste teniendo en cuenta que mi medio de vida es entrenar). Cuarto: lamentar que tras una presunta carta informativa se esconde en su final el verdadero objetivo de la misma: tratar una vez más de dañar mi imagen pública afirmando la escasa catadura moral que tengo. Lamentar también el uso reiterado que está realizando la junta directiva de los medios de comunicación con el único fin de insultar, ofender y menospreciar a numerosas personas. Y quinto: mostrar mi orgullo por ser considerado por estos directivos como una «mala persona», ya que dicho calificativo lo utilizan también para definir a gente como Manolito, Alfonso de Carlos..., por los que tengo un gran respeto e incluso admiración, ya que con sus palabras y actos han demostrado una y mil veces las excelentes personas que son y la nula maldad que en ellos existe.