Roberto, portero santiagués, evitó la derrota de su equipo al parar un gran remate de Willy
03 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.? El Lalín salvó un punto ante el Compos B cuando ya nadie en el Cortizo confiaba en la remontada. A diez de la conclusión y con un claro 0-2 en el marcador parecía complicado pensar que los rojinegros, que no cuajaron un buen partido, iban a ser capaces de darle la vuelta a la tortilla. Sin embargo, fútbol es fútbol, y en un abrir y cerrar de ojos, Felipe anotó dos chicharros, el segundo del penalti, y los cimientos santiagueses temblaron como no lo habían hecho antes. Los locales creyeron en la hombrada y estuvieron a punto de llevarla a cabo. Sólo una impresionante mano de Roberto impidió que el gran remate de Willy, a servicio de Marcos desde el córner, llegara al fondo de las mallas por tercera vez. No obstante, tal como se dieron las cosas, hay que dar por bueno el empate porque el Lalín estuvo sin entrar en juego durante mucho minutos. Guerreiro, con un tiro al palo y otro remate que sacó Nico bajo palos en el período inicial, y Tito, que elevó en exceso ante la salida de Roberto, tuvieron las situaciones lalinenses más claras para marcar con anterioridad ante un Compos que dominó el centro del campo desde el inicio. Pero los santiagueses, con Luigi como puntal, también gozaron de un buen puñado de opciones para abrir el marcador antes de los tantos de Luigi y Bossa en el primer cuarto de hora de la reanudación. En el fútbol sólo valen los goles y no los méritos y ahí hubo un reparto a dos golpes que permite a los dezanos incrementar a cuatro puntos su ventaja sobre el Rápido de Bouzas. Una diferencia que viene muy bien para afrontar la doble salida consecutiva que se avecina.