Groenlandia entra en escena: las series que se adelantaron

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Una escena de la serie «Borgen».
Una escena de la serie «Borgen».

Ficciones como «Borgen» explican por qué la mayor isla del mundo es clave en el nuevo orden global, y tan codiciada por Trump

30 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Y va Donald Trump y le echa el ojo a Groenlandia. A más de uno el interés extremo del presidente estadounidense por esta inmensa masa de hielo en el Ártico —su nombre en inglés es Greenland, «tierra verde», como también sucede en danés, ya que los primeros colonos llegaron por el sur— seguro que lo ha cogido por sorpresa. Sí, es cierto que Groenlandia es la isla más extensa del planeta, que su situación es trascendente, tanto en lo geopolítico como en lo climático, pero ¿por qué podría Trump estar dispuesto a un conflicto con la Unión Europea? Groenlandia pertenece a Dinamarca.

Para entender la importancia de esta isla, los telespectadores tienen un aliado en las series. Hay tres, una en especial, cuyos guionistas fueron unos visionarios.

la despedida de «borgen»

Desde hace más de un milenio, la historia de Groenlandia está vinculada a Europa, en particular, a Escandinavia. Los primeros en colonizarla fueron los islandeses, después llegaron los noruegos y, desde comienzos del siglo XIX, se hicieron con ella los daneses. En 1979 Dinamarca le otorgó la autonomía y desde el 2009 tienen autogobierno. Por eso, no puede haber mejor serie política para descubrir la importancia de este enclave que comunica el Atlántico con el Ártico que una ficción danesa.

Borgen, que ya se adelantó a acontecimientos reales como la creación de un gobierno de coalición en Dinamarca con muchos paralelismos con el que presidió en la ficción su protagonista, Birgitte Nyborg —interpretada por la maravillosa Sidse Babett Knudsen—, despidió su cuarta y última temporada en el 2022 con El reino, el poder y la gloria. Aquí Birgitte ya no es la primera ministra, sino la titular de Exteriores, y tiene que viajar hasta Nuuk, la capital de Groenlandia, tras el hallazgo de petróleo en la isla, lo que aviva el conflicto independentista de los inuit (cerca del 90 % de su población) y afila el interés de las potencias extranjeras por un territorio que, y esto no es ficción, es tremendamente rico en minerales.

La temporada, como toda la serie, además de ser un máster en política, permite conocer la realidad social de una nación que acusa el olvido de Europa.

Además de Borgen, que debería ser de visionado obligado para muchos mandatarios, hay otras dos series con las que disfrutar mientras se aprende geopolítica. Una es Ocupados, noruega y cuya idea original es del escritor Jo Nesbø. Aquí es Rusia la que invade un territorio nórdico, y por encargo de la Unión Europea. La otra es estadounidense, La diplomática. Aunque la isla no se menciona expresamente, se señala en un mapa en una escena clave donde la actriz protagonista, Allison Janney, explica los motivos de la tensión en el Ártico y en el Atlántico Norte.