Cuatro películas que te hacen ver el verano de otra forma

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«Aftersun» cuenta las últimas vacaciones de verano de una niña con su padre.
«Aftersun» cuenta las últimas vacaciones de verano de una niña con su padre.

Estas películas cuentan memorias de infancia y adolescencia desde un prisma más maduro e intimista al que solemos ver en pantalla

10 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

«Quería capturar cómo se puede sentir una relación cuando la recuerdas años después, con toda su complejidad y ambigüedad», esto relataba Charlotte Wells acerca de su debut directorial, Aftersun, una de las películas más desgarradoras y potentes de lo que llevamos de década. La realizadora británica plasmó sus recuerdos reflejándose ella misma en el personaje de Sophie [Francesca Corio/ Celia Rowlson-Hall en su versión adulta], una niña de 11 años que, aunque no lo sabe, vive las últimas vacaciones de verano que pasa con su padre, Calum [Paul Mescal], en un resort turístico de Turquía. Las enormes actuaciones del dúo protagonista, una fotografía retro —durante todo el metraje vemos pequeñas muescas y efectos en pantalla simulando las de una cinta antigua—, una paleta de colores mate con la que consigue crear una atmósfera de nostalgia respirable en todo el filme, y un guion comedido, que transmite verdad, son los elementos con los que la cineasta consigue meter al espectador de lleno en su difuso recuerdo de verano.

No solo Wells ha usado el verano para retratar historias más personales e íntimas a través de los ojos de los propios niños. En el 2017 se estrenó The Florida Project, del reciente ganador del Óscar a Mejor Director por Anora (2024), Sean Baker. En un pequeño motel de Kissimmee, Florida, a pocos kilómetros de Disney World, conviven todo tipo de familias y personas de la clase baja de Estados Unidos. Entre ellas encontramos a Moone, una niña de 6 años, y su madre Halley, que hace todo tipo de trapicheos para subsistir e intentar pagar el alquiler al personaje del camaleónico Willem Dafoe. Baker expone su retrato social de los barrios bajos de América del Norte a través de la mirada de Moonee, y no de la de un personaje adulto. Para lograrlo usa colores vívidos y saturados —dignos de un parque infantil—, la fotografía simula la perspectiva de los niños a través de planos en los que se sitúa el eje de miradas a la altura de sus ojos, para que todo parezca más grande y fantástico y, además, hace un uso reiterado de la cámara en mano, para transmitir la libertad y la sensación de constante juego que solo existe durante la infancia.

«The Florida Project», del ganador del Óscar, Sean Baker, retrata los barrios bajos de Estados Unidos desde la perspectiva de los niños.
«The Florida Project», del ganador del Óscar, Sean Baker, retrata los barrios bajos de Estados Unidos desde la perspectiva de los niños.

Pero si hablamos de veranos que cambian las vidas de unos chiquillos para siempre, no podemos olvidar al máximo exponente de este tipo de cintas, Cuenta Conmigo, dirigida por Rob Reiner. El clásico del año 86 cuenta la aventura de Gordie, Chris, Teddy y Vern, quienes se embarcan en la búsqueda de un chaval desaparecido, la cual acaba con el encuentro de su cadáver. Este relato sobre la amistad y el fin de la inocencia se convirtió en todo un clásico, que ha sido revisitado e imitado una y otra vez en obras recientes como It (2017, Andy Muschietti), Super 8 (2011, J.J. Abrams) o en una de las series más populares en la actualidad, Stranger Things (2016, Hermanos Duffer). Incluso Matt Groening le hizo un homenaje en Los Simpsons, en el quinto episodio de la 13.ª temporada titulado Aquellos patosos años.

«Cuenta Conmigo» es una de las películas más influyentes de este tipo.
«Cuenta Conmigo» es una de las películas más influyentes de este tipo.

Y por último, yendo a un enfoque más cómico, pero igual de profundo, está Pequeña Miss Sunshine (2006). La obra dirigida por Jonathan Dayton trata temas tan serios como la salud mental, el fracaso o la muerte, en una comedia ultra ácida acerca de lo ridículos que son los certámenes de belleza infantiles. El road trip de la familia Hoover en una destartalada furgoneta Volkswagen para que la pequeña de la familia, Olive [Abigail Breslin], pueda participar en el prestigioso certamen que le da nombre a la película, es una simbiosis perfecta entre comedia y drama, que cosechó más de 100 millones de dólares en taquilla y conquistó a crítica y audiencia, además de los Óscar a Mejor Guion y a Mejor Actor de Reparto [Alan Arkin] en el 2007.