Cristina Blanco: «El teatro me permite ser sensible dentro del caos»

Bárbara María OURENSE

FUGAS

Cristina Blanco
Cristina Blanco Mila Ercoli

La dramaturga abre la Mostra de Ribadavia con «Grandissima ilusione»

18 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

En tiempos pandémicos, Cristina Blanco —actriz, directora y dramaturga madrileña— quería hacer algo grande. ¿Cómo sacarlo adelante en un momento en que la producción teatral quedó paralizada? Aún así, ella no se detuvo. Mantuvo su idea incluso después de la crisis sanitaria, aunque el mundo, tras el 2020, parecía haberse quedado con el miedo en el cuerpo y la cultura no acababa de recuperarse. Ella tenía claro lo que quería hacer, pero no disponía de los apoyos para financiarlo, así que su espectáculo nunca se llevó a cabo. En su lugar, decidió crear un dosier del proyecto; una «ilusión» de lo que pudo haber sido y que llamó Grandissima illusione. Hoy, viernes, Blanco llega a Ourense para inaugurar la MIT de Ribadavia (23.00 horas, Auditorio do Castelo) con esta obra para poner en escena un deseo: el de una actriz y creadora que anhela hacer de la cultura algo grande, otra vez.

Grandissima illusione es una reflexión sobre el propio aparato teatral, ubicada en las fronteras de todas su convenciones, donde Cristina Blanco lleva al límite las leyes espacio-temporales, muy al estilo de la ciencia ficción, y genera un encuentro entre intérpretes, público y personajes. El espectáculo comienza como una pieza clásica, con un personaje prototípico de las obras del siglo XVII: una marquesa al estilo de Lope de Vega. Sin embargo, la acción se detiene cuando la noble se enamora de uno de los técnicos del teatro. A partir de ese momento, la obra no puede continuar. La marquesa no sigue sus líneas porque solo piensa en el romance y la imposibilidad del amor entre ambos se cruza directamente con uno de los temas centrales que Blanco plantea en escena: el fracaso.

La directora relaciona la imagen del perdedor con la del clown, una técnica teatral donde la nariz roja del payaso se transforma en una máscara que concede seguridad al intérprete. Debajo de esta máscara, el actor se libera de las convenciones cotidianas, asumiendo una actitud naíf, y donde la derrota del clown es una victoria reflejada en la risa del público. Para Blanco, el teatro es un lugar seguro donde sacar una parte de sí misma que es incapaz de mostrar a nivel personal: «El teatro me permite ser sensible dentro del caos». Además de abordar los viajes temporales y el humor, Grandissima illusione habla del inevitable fracaso de la cultura, en un momento cuando el arte solo responde al dinero y deja la verdadera magia de lado: «¿Qué hay en el teatro que nos resulta tan atrapante? Yo creo que es algo humano, ancestral. Entramos en la convención de algo que sabemos que no es verdad, pero se experimenta en vivo como si fuera un suceso real que ocurre ante nuestros ojos: es una mentira que todos queremos escuchar. El teatro es diferente al cine, pues al vivirlo en directo, el público cree que forma parte de eso y entabla una relación con todas las personas que están allí presentes, aunque probablemente no se vayan a conocer nunca».

La Mostra Internacional de Teatro de Ribadavia se celebrará hasta el próximo 26 de julio. Mañana le tocará a Los Torreznos con La Cultura y a Societat Doctor Alonso con Hospital de Campo.