Jóvenes «influencers» gallegos que contagian alta literatura

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Irene, coruñesa de 15 años, sorprende con sus posados e interpretaciones literarias en la cuenta Surfeando Libros
Irene, coruñesa de 15 años, sorprende con sus posados e interpretaciones literarias en la cuenta Surfeando Libros Jorge Bouzas

Con 15 años, Irene ha «surfeado» títulos enormes. Los «centennials» gallegos leen y dan la cara por los libros. Son los «bookstagramers» que autores, editores y libreros no deberían perder de vista

03 sep 2021 . Actualizado a las 18:44 h.

En ese arenal sin fin de las pantallas del mundo virtual, es refrescante pillar una de las olas que surfea Irene. «Venga, únete, ¡que se te va la ola!», invita esta adolescente que, a sus 15, es una de las bookstagramers gallegas que hacen, con gusto y éxito creciente, comunidad en la Red. Surfeando Libros es su cuenta, un guiño a dos de sus pasiones: la literatura y el surf. En ella se abre un escaparate que agita el posado, un mar de lecturas para poner la lupa, tanto si eres niño como si has dejado atrás la edad de los veranos eternos. Mark Twain, Truman Capote, Toni Morrison y Gerald Durrell están entre las recetas de Surfeando Libros. También nombres de referencia gallegos. En gustos, Irene coincide a menudo con otros bookstagramers gallegos que marcan tendencia, como Littera Lupa, Palabra de Gatsby o De Libros a Libres.

Coruñesa a la que siguen editoriales como Blackie y Sushi Books, librerías como Moito Conto, Berbiriana, Couceiro y Lectocosmos, numerosos autores gallegos y bookstagramers como Lo en las Nubes o Nuriapy, Irene surfea libros desde pequeña. ¿Cuándo empezó esa pasión por los viajes a través de las letras? «Es de siempre. Desde pequeña, tengo los libros a mano. En casa siempre me leían... y empecé a leer más por mi cuenta hace tres años. Fue cuando me abrí la cuenta en Instagram», relata. Es verla y que entren ganas de coger un libro, de jugar con él.

El nido literario lo tenía, pero voló hacia sus propias preferencias. «A mi padre [que le hace las fotos] no le gusta leer, y mi madre y yo tenemos unos gustos diferentes..». Ni siquiera coinciden en Pippi Calzaslargas, porque la madre de Irene la seguía en la serie de televisión, mientras que ella prefiere sus aventuras en papel (las tienes en Blackie y en Kalandraka). «Al abrir la cuenta, me sorprendí de que hubiese tantas de libros... Prefería Instagram a YouTube, porque me pareció una forma de llegar más lejos con los libros», comparte Irene.