«Pardo Bazán sabía que no era guapa, pero se sacaba partido»

FUGAS

Sandra Alonso

El libro de Blanca Rodríguez «Emilia Pardo Bazán y la moda» refleja su amplio conocimiento de las tendencias de la época: «Fue una defensora de la falda pantalón que comenzó a usarse en 1911»

06 may 2021 . Actualizado a las 20:04 h.

Blanca Rodríguez Garabatos (Santiago, 1973) describe en su libro Emilia Pardo Bazán y la moda con exhaustiva minuciosidad cómo fue la relación de la escritora gallega con las tendencias de la Belle Époque. Su profundo conocimiento queda reflejado en su obra, en la que las mujeres se visten de acuerdo con sus forma de ser, como Fe Neira, que lejos de caer rendida ante el lujo de los trajes, se abandona en la comodidad de la falda pantalón porque a ella solo le interesan los libros. «Pardo Bazán sabe de primera mano qué están ofreciendo los diseñadores de París y copia los modelos», explica Blanca, que da buena cuenta de ello en las cartas que Emilia se escribe con su comadre, Carmen Miranda.

­-¿Era Pardo Bazán una «influencer»?

-Yo no diría eso, pero sí que era una persona con gusto y con criterio. Como era una mujer muy viajada tenía acceso a ver las modas de París. En esas cartas de Emilia con su amiga se ve que la aconseja porque tiene un conocimiento de la moda más profundo que otras mujeres. Su criterio se valoraba: estaba al tanto de las tendencias, los colores que se llevaban, los que le podían sentar mejor a su amiga por ser rubia... La moda le gustaba.

­-En las cartas ella incluso dibuja detalladamente hasta cortes de abrigos, peinados...

-Sí, es muy curioso que a su amiga no solo le describe una chaqueta que ve a una mujer en el Louvre, sino que se la dibuja. En estos dibujos se reconocen los cuellos Medici de los abrigos o la forma de la chaqueta o los tipos de escote... No es solo anecdótico, demuestra que ese interés también lo quiere ilustrar.

­­-Ella es una adelantada, ¿conoce a los modistos de primera mano?

-Ella en las exposiciones universales pudo admirar las obras de los modistos de la época. Worth no le gustaba especialmente, y lo dice en sus crónicas de la exposición de París, pero sí le gustaban mucho las hermanas Boue, a las que les llamaban las golondrinas del encaje, ellas empezaron a hacer vestidos a base de encaje y Emilia se quedaba admirada. Yo no sé si conoció personalmente a Paquin, pero sabía quién era. Ella nos da muchas pistas de la moda de la belle epoque, desde luego no hablaba de nada de lo que no tuviera un conocimiento muy demostrado.

-¿Cómo definirías su estilo? ¿Fue una mujer sofisticada? ¿Muy clásica?

-Ella era una mujer muy consciente de su físico, sabía perfectamente, y de hecho se lo dice a Galdós en sus cartas, que ella no es una mujer hermosa ni tiene un físico agraciado. Pero como es muy inteligente, sabe sacarse mucho partido. Ella no sigue las modas que no le favorecen. En algunas de sus cartas habla, por ejemplo, de mujeres que adoptan una nueva moda con la falda muy ahuecada y que parecen peonzas. Ella, desde luego, no se va a poner eso, porque su físico ya es demasiado abultado como para abultarlo más. En cambio, los peinados que aumentan la estatura los adopta hasta el final de su vida, entiende que la estilizan. Ella adapta la moda a su físico. Trata de favorecerse y no desligarse de la moda; la sigue, pero no es una esclava del fashionismo, la utiliza en su propio beneficio.

-¿Cuál era su prenda favorita?

-Ella adoraba las mantillas, los abanicos, tenía una colección inmensa. También era una gran amante de las sombrillas y los sombreros, que le gustaba regalar.

-Sombreros que se encargaban, no se compraban hechos.

-Claro. Los hacían sombrereras de Coruña o Madrid. A ella le gustaban mucho los complementos. Para Pardo Bazán era muy importante ir bien combinada, bien vestida. En Barcelona ella acude a un acto con la reina Victoria, al que todo el mundo va bien vestido para la ocasión, sin embargo ella se presenta con un traje de ceremonia, un poco excesiva y al verse así se vuelve al hotel a cambiarse. Para ella era importante ir adecuada, no desentonar.

-Pero la moda no es una cuestión frívola para las mujeres como ella.

-No, en sus obras retrata el carácter de las mujeres a través de su forma de vestir. Por ejemplo, Fe Neira se viste con faldas pantalón, zapatos planos, lleva el pelo corto, con colores sobrios; otras mujeres, incluso del campo, son capaces de lo que sea por llevar un pañuelo rojo de seda, que era el lujo de las campesinas. Pare ella la moda es muy importante porque refleja la sociedad del momento y las ansias y las ambiciones de las mujeres: el cuidado de una misma. Habla de las mujeres inglesas, emancipadas, que van cómodas, que practican deportes, para ella la moda es un síntoma del cambio social.