Mario Vaquerizo: «Cuando vi 'Grease' me cambió la vida»

Protagoniza junto a Alaska y Bibiana Fernández «La última tourné», una comedia musical que evoca los espectáculos de los 80


España, 1991. Bajo una leve capa de barniz de modernidad, propiciada por el advenimiento de las Olimpiadas y la Expo, subyace aún una idiosincrasia chusca, pícara y hortera. En ella se ha desenvuelto, como pez en el agua, una compañía de variedades. Pero tras 20 años viviendo del faranduleo nómada, el género llega a su fin. Es el momento de renovarse o morir y el director decide montar, con elevadas intenciones, La comedia sin título de Lorca. Ese es el punto de partida de La última tourné, una comedia musical escrita y dirigida por Félix Sabroso y protagonizada, entre otros, por Bibiana Fernández, Alaska y Mario Vaquerizo.

-Mario Vaquerizo en un espectáculo de variedades debe ser algo así como un niño al que sueltan en un Toys’R’us.

-Totalmente. Es como haberte muerto y estar en el paraíso. Ponerme en la piel de un actor de un espectáculo de variedades era algo con lo que ni soñaba porque por desgracia han desaparecido. Pero a mí me gustan muchísimo.

-¿Quién es su personaje, Enzo Marini?

-Un farsante. Dice que es italiano y que se llama Enzo, pero en realidad se llama Lorenzo y es de Albacete. Es un superviviente, un actor que ve como su universo se desmorona y trata de adaptarse a las nuevas tendencias, aunque lo que le gusta es lo que lleva haciendo toda la vida.

-En el teatro de variedades, ¿hay más de chusco o más de cool?

-Para mí siempre fue algo absolutamente cool. Ahí están El Molino, la Barcelona de noche, Pasapoga, Xenon y todas aquellas salas de Madrid… En su momento era algo multitudinario. Todo el mundo iba a ver esos espectáculos. Hasta que llegaron los modernos de los 90, para esos ir a ver a Raúl Sender, a Juanito Navarro o a Quique Camoiras con un cuerpo de ballet lleno de plumas cantando canciones picantes ya no era cool, era lo más rancio.

-¿Hoy sería impensable un show así?

-Tal como eran, sí, es impensable. Pero a La última tourné está viniendo mucha gente joven. Eso quiere decir que las nuevas generaciones no son tan prejuiciosas como lo fue la mía o la posterior.

-Bueno, pues aun así vamos a configurar nuestro espectáculo de variedades del 2020. ¿Quién sería la primera vedete?

-¡Uf! Qué difícil. Es que a día de hoy las chicas que se dedican a la interpretación son muy pudorosas y tienen también muchos prejuicios, precisamente porque lo consideran un género menor. Para ser una auténtica vedete tienes que tener mucho desparpajo, tienes que ser muy soberbia, mostrar tu lado más sexi y salvaje y tratar de conquistar al caballero que tienes enfrente. Y eso hoy hay muchas chicas que no lo quieren hacer. Pero mira, las vedetes que están en mi obra creo que son perfectas: Alaska y Bibiana Fernández.

-¿Quién haría de galán guaperas?

-Yo. Me encantaría. Soy consciente de que no soy tan guapo como los galanes de aquellos espectáculos, pero con gomina y con todo mi morro engatusaría a las chicas con mi labia y mi simpatía.

-Además de la vedete, siempre había una chica que los traía a todos locos.

-A mí me vuelve loco Melody.

-¿Quién sería el chistoso de la función?

-¡Ay! Es que ahora la gente se ha vuelto muy seria. Da vergüenza contar chistes en público. Creen que es de mal gusto. Pero a ver… Escogería a El Monaguillo.

-Otro personaje clásico de estas funciones era el bajito que hacía de tonto.

-Visualmente me viene a la cabeza Pepe Viyuela. Y es un gran actor de comedia.

-La obra se sitúa en los primeros 90. ¿Cómo recuerda aquellos años?

-Para mí no fue una época demasiado vital. Recién salido de la adolescencia no me encontraba bien conmigo mismo, no sabía adónde ir… Lo que quería era terminar COU y empezar a hacer Periodismo, que es la única pretensión que he tenido en mi vida. De todas formas, aunque tenga muy buenos recuerdos, nunca echo de menos nada del pasado. Mi día a día es tan pleno que no ansío nada del futuro ni echo de menos nada del pasado.

-¿A qué personaje de aquellos años le gustaría imitar en “Tu cara me suena”?

-A Milli Vanilli. O a MC Hammer.

-¿Y de cualquier otra época?

-Tenía un sueño y ya lo he cumplido, que era imitar a John Travolta, porque a mí Grease me cambió la vida. Yo de pequeñito en mi casa ya me disfrazaba y hacía playbacks de John Travolta. Fui muy gracioso a los 45 años volver a hacerlo en un programa de televisión. Ha sido como un ejercicio de autoafirmación.

-¿Algún día se hará un espectáculo de varietés con la vida de Mario Vaquerizo?

-Me encantaría. La vida de un niño que en vez de irse a jugar a las chapas ve la película de Grease y quiere ser John Travolta y que después va pasando por esto y lo otro… Sí, sería bonito, aunque yo creo que hay vidas más bonitas que la mía. A mí lo que realmente me gustaría hacer es un musical del espacio exterior, con travestismo y muchas canciones de rock.

??? A CORUÑA TEATRO COLÓN VIERNES, 20.30 DESDE 29,12 EUROS

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