Terror del bueno en la era Trump

Stephen King vuelve a sus pautas más clásicas y nos ofrece un libro en el que lo sobrenatural no es lo que da más miedo


Un instituto con objetivos oscuros, unos niños secuestrados y separados de sus padres, un mundo en peligro y unos salvadores todavía más peligrosos... ¿te suena familiar? Algunas escenas parecen sacadas de las primeras planas de los periódicos, pero El instituto, el nuevo libro con el que Stephen King acude puntual a la cita con sus lectores constantes en el mes más siniestro, es solo ficción. O eso espero.

Dicen que el nuevo título de King es el It de la era Trump, pero yo creo que es mucho más. El maestro del terror ha vuelto a sus orígenes para ofrecer una historia en la que caben todos sus clásicos: hay niños (siempre le encanta poner a pequeños de protagonistas, los hay en It, en Carrie...); chicos que además de afrontar situaciones terroríficas tienen poderes especiales (cómo olvidar a Danny Torrace, el niño de El Resplandor, cuya segunda parte Doctor Sueño se estrena en el cine este fin de semana); ocurre en una ciudad pequeña en la que todo el mundo se conoce (como Castle Rock); la solidaridad juvenil triunfa frente a la adversidad (como en El cuerpo, el libro en el que se basó la película Cuenta conmigo) y hasta hay amor... Pero hay también un cierto aire a la exitosa serie de Netflix Stranger Things, un efecto contagio que nos hace sonreír ante la facilidad con la que King capta, asimila y mejora todo lo bueno que vuela a su alrededor.

Esta es una de esas historias que se devoran con facilidad, a pesar de sus más de 600 páginas y que se cierran con un suspiro de pena. Pena de que se haya acabado demasiado rápido. Sencillamente, una vez que lo empiezas no puedes resistirte a lanzarte hasta el final. Es un libro que nos devuelve la fe en el poder del maestro, en esa fuerza oscura que en sus últimos títulos se había descafeinado para dejar paso a las tramas de thriller, de calidad (como Mister Mercedes, que ahora se ofrece en formato de serie de televisión), pero sin esa corriente subterránea y siniestra que lo ennegrece todo. Y los devotos de King la echábamos en falta.

pPocas tripas

Aunque en esta ocasión no haya muchas tripas, a la historia no le hacen falta. Demonios y monstruos han dejado paso a un miedo más sutil que nos atrapa y nos hace temer que no nos gustará el final. Y aún así avanzamos página a página hacia él, sin fe y sin esperanza. La mano negra que mueve el mundo se posa sobre nuestro hombro y nos invita a reflexionar.

Los personajes siempre son un punto fuerte en las novelas de King. Y aquí no defraudan. El policía caído en desgracia Tim Jamieson abre el relato en un viaje sin rumbo fijo, y de ritmo lento, que le llevará hasta un pequeño pueblo americano en el que parece que el tiempo se ha detenido. King prepara el terreno. El lugar es DuPray, y el nombre no es casual. Nada lo es con Stephen King.

En la segunda parte del libro conoceremos a Luke, un joven superdotado que será secuestrado e ingresado en el instituto. Allí entrará en contacto con otros compañeros de cautiverio: todos niños con poderes especiales. Luke pondrá toda su inteligencia a funcionar para averiguar qué está pasando en este centro siniestro, por qué los someten a pruebas y cómo podrán salir de ahí. Una aventura peligrosa en la que todos tendrán que colaborar y que está llena de acción, intriga e inquietud. El ritmo del relato coge carrerilla y se acelera hasta el final.

Un final que te dejará algo perplejo, ya que no es el que uno espera en esta fábula de niños buenos luchando contra el mal supremo. Pero no te preocupes, que no te lo voy a destripar.

Casi 50 años después de publicar su primera obra, con más de 50 novelas escritas y 300 millones de ejemplares vendidos, King sigue siendo el rey.

«El instituto»

Stephen King

EDITORIAL Plaza & Janés PÁGINAS 624 PRECIO 23,90

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Tags
Comentarios

Terror del bueno en la era Trump