Mafalda for president!

FUGAS

Con faldas y humor negro, la hija rebelde de Quino hizo más por la igualdad que muchas personas de carne y hueso. Mafalda cumple 55 con la «tira» de cosas que poner en su sitio

01 oct 2020 . Actualizado a las 15:40 h.

Con Mafalda hasta en la sopa, como fideos la mar de felices gracias a Quino, crecimos sanos y contestones muchos niños de mi generación, enanos curiosos de al menos tres generaciones. Viendo el jaleo del mundo, hasta podríamos hacer otra ONU, una Organización de los Niños Unidos que crecieron a las faldas de Mafalda, sin miedo a volar, a despegar con los pies y la cabeza la sombra del suelo. Si sabes qué es la inseguricracia, que la Libertad no es una idea sino una niña con personalidad propia, si crees que Susanita, más que un ratón, tenía un instinto maternal bien grandullón, si has estado en Almacén Manolo y aceptas Felipe como sinónimo de Llanero Solitario, celebrarás conmigo, con tira y sin pretextos, a Mafalda. Porque no está de más. Porque viene a cuento siempre. Podemos enfocar la fiesta en que este año cumple los 55 o aprovechar la edición de Femenino singular, que reúne ahora en Lumen sus viñetas más combativas por la igualdad, pero abras por donde abras la boca de Mafalda, sale una agudeza. Y no me refiero a los alfileres que sujetaba su madre en la boca cuando le cosía el bajo del mandilón... Y va Mafalda que le dice: «No lo tomes a mal, mamita, pero es la primera vez que veo salir agudezas de tu boca». Mafalda viendo en la nata de la leche una «falta de control de la natalidad». Mafalda y sus conversaciones con el mundo. Mafalda y la guerra. Mafalda y el cole. Mafalda y su sopa infinita de letras. Mafalda, su pesimismo y tú.

Cuando veo en una librería la edición de sus tiras completas y mi hija me dice: «Mamá, con ese pelo pareces Mafalda... ¡o Cristóbal Colón!», tengo una revelación, el redescubrimiento del bocadillo perdido. ¿Recuerdas? Qué sinsabor. «Tenemos hombres de principios, lástima que no los dejen pasar del principio». «¿Y no será que en este mundo hay cada vez más gente y menos personas?». «Lo malo es que la mujer, en vez de un papel, ha jugado un trapo en la historia de la humanidad». «Mamá, ¿qué te gustaría ser si vivieras?». «Si no fuera por eso que del ombligo al sur tienen las nenas... la humanidad ¿por dónde nacería?». Mafaldadas.

Al hilo de esta última salida a la calle de la nena argentina que nos enseñó a decir «¡la pucha!», a pasmar en el «living», a pronunciar erre que erre la palabra burócrrratas y a desconfiar de la autoridad fuera y dentro de casa, cabe preguntarse lo que ella le planteaba a las herbiñas del campo bajo el gobierno de la alta flor: ¿De verdad se sienten políticamente representados?». Qué gran pregunta.